“He sacrificado mi vida a la literatura. Me hice daño a mí misma. Pero dejaré de escribir, cuando me caiga la cabeza sobre la máquina. Yo no me rindo”
(Corín Tellado)
«Enamórate de ti, de la vida y luego de quien tú quieras»
(Delia Fiallo)
Adriana Núñez, periodista Visión CR
Con la desaparición física, hace más de 16 años, de la española Corín Tellado, reconocida en todo el mundo y más recientemente, de la escritora y guionista cubana Delia Fiallo -cuya muerte acaeció hace tan solo 4 años- se abrió un vacío enorme en la producción de libretos, novelas y telenovelas, que ellas llenaban de romanticismo e ilusión. En su lugar, lo que las jóvenes generaciones absorben hoy, es puro odio, manipulación extrema y violencia sin fin.

Todos sabemos que en la actualidad, las telenovelas en habla hispana que se transmiten tanto por televisión como a través de plataformas digitales tales como Netflix, incluyendo aquellas cuyas tramas tildan de “históricas” porque se enmarcan en épocas pasadas, están cargadas de envidias, manipulación, sexo salvaje, violencia y odio. Incluso temas tan degradantes como el tráfico de drogas y los antivalores más dañinos, se difunden sin empacho alguno a través de personajes a los que se les atribuye un aura casi inmortal.
Y millones de personas se tragan las virulentas tramas y se identifican con personalidades y situaciones totalmente extremas, oscuras, desbocadas y ajenas a las reglas más elementales de salud moral, cortesía o respeto.
Por ello hoy vamos a evocar a dos grandes escritoras que comenzaron sus carreras produciendo para famosas revistas, estaciones de radio y de televisión, en donde jóvenes y adolescentes del siglo XX, encontraban algunos secretos sobre el arte de atraer el amor, sin perder la dignidad personal ni la misteriosa belleza que encierran las ilusiones que las relaciones de pareja conllevan.
Corín Tellado
Nacida el 25 de abril de 1927 en Viavélez, municipio de El Franco en Asturias, España, María del Socorro Tellado López, fue la única mujer entre los cinco hijos del matrimonio formado por un ama de casa y un maquinista naval de la Marina Mercante. De niña le apodaban “Socorrín”, mote del cual posteriormente surgió “Corín”, el famoso nombre con el que, junto a su verdadero apellido, firmó todas sus obras.

La aparentemente tímida muchacha, estudió en un colegio de monjas y se convirtió en asidua lectora de Dumas, Balzac y otros clásicos franceses. Pero según sus compañeras de estudios, a escondidas “fumaba cigarrillos y también repasaba novelas de naturaleza erótica del periodista y escritor español Pedro Mata (Madrid, 1875-1946)”.
La vocación de Corín Tellado, que fue siempre una impresionante narradora de historias, surgió con fuerza tras la muerte de su padre acaecida en 1945 y los problemas económicos que el suceso implicó para su familia. Precisamente fue el momento en que representantes de la Editorial Bruguera, enterados de su habilidad para escribir, le contactaron. Un año más tarde, el 12 de octubre de 1946, publicaron su primera novela, titulada “Atrevida apuesta”, obra que ha sido reimpresa en 36 ocasiones a lo largo de los años.
Tras el arranque inicial, Corín desarrolló una enorme habilidad para producir novelas en tan solo unos pocos días, por lo que se convirtió en una prolífica autora de textos cortos y románticos, recibidos con gran alborozo por un público cada vez más amplio.
Casada desde 1959 con Domingo Egusquizaga Sangroniz, de origen vasco, trajo al mundo a dos niños, Begoña y Domingo y posteriormente en 1962, cansada de ser la principal proveedora no sólo de su familia sino también del esposo, se separó del marido, aunque nunca llegaron a divorciarse. Precisamente en ese mismo año, la UNESCO declaró que Corín Tellado era la autora más leída en castellano después de Cervantes.
Falleció en su casa en la localidad de Gijón, el 11 de abril de 2009 tras sufrir un infarto cerebral. Nueve años antes había dado a conocer su primera obra en Internet, “Milagro en el camino”. Y tras su muerte encontraron tres novelas inéditas.
Actualmente se pueden hallar, de forma digital, incluso muchas de sus publicaciones más antiguas.

Delia Fiallo
Considerada “la madre de la telenovela latinoamericana” la escritora Delia Fiallo, nació en La Habana, Cuba, el 4 de julio de 1924 y falleció en junio de 2021, en la ciudad de Miami, Florida, a los 96 años de edad.
Desde1966, junto a su familia, Fiallo había salido de Cuba y pasado tanto por México como por Venezuela antes de enrumbarse hacia Estados Unidos, buscando un ambiente libre donde ejecutar su trabajo.
Casada con Bernardo Pascual, quien era actor, cantante y guitarrista, tuvo cinco hijos: Jaquelin, María, Delia, Diana y Bernardo.
La primera de sus telenovelas fuera de Cuba se llamó ‘Lucecita’ y se dio a conocer en 1967. Décadas más tarde, “Cristal’” emitida en 1985 y 1986, y estrenada con gran éxito en España en 1990, fue la última historia original que escribió.
Delia Fiallo fue la prolífica autora de numerosas radionovelas y telenovelas de enorme repercusión y éxito en América Latina, donde publicó textos inolvidables para varias generaciones, entre los que se citan “El privilegio de amar” y “Esmeralda”.

A pesar de su productividad como guionista, y a la enorme cantidad de libretos que creó, su primer libro, titulado “Kassandra” no vio la luz hasta 2018, año en el que durante una entrevista sostenida con la agencia de noticias EFE, Fiallo señaló que el género de la telenovela, del que fue precursora tanto en Cuba y Venezuela como en otras naciones del continente, “quedó destruido por el hecho de que los guionistas destacaban ahora la acción, la violencia y el narcotráfico, olvidándose de los sentimientos».
La irremplazable autora quien también recibió en la ocasión, un homenaje en la ciudad de Miami, ofrecido por la organización “Herencia Cultural Cubana” aprovecho para reiterar sus temores de que quienes impulsan y costean nuevas telenovelas y series, «no se dan cuenta o no quieren ver que están produciendo para una minoría a la que le gusta la violencia, la morbosidad». Y en virtud de su insistencia, poco a poco van atrayendo más gente que se engancha y ve con normalidad esas situaciones.
Fiallo falleció en la Florida, rodeada por su familia, cinco días antes de alcanzar los 97 años de edad, debido a complicaciones por varias intervenciones quirúrgicas a las que se había sometido a causa de su frágil salud de los últimos años.
Corin Tellado. La pornógrafa inocente, alguna vez la llamaron por su descripción del físico de los protagonistas de sus novelas, el bronceado, la vestimenta, el viento, el mar el sol.