Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.

Para que el futbol nacional triunfe, debe facturar en la cancha con resultados. Se terminó aquello que tuvieron una actuación inmejorable y fue de gran aprendizaje.
Hace años, los equipos africanos de ligas menores ganaron los campeonatos mundiales. Tenían jugadores altos, fuertes, con un biotipo desarrollado, incluso que hacía dudar de su edad.
Eso llevó a los europeos a plantearse cómo desarrollar un proceso que los llevara a formar jugadores, también altos y fuertes, pero con una técnica superior.

Las reglas sobre la cantidad de jugadores comunitarios, o sea nacidos en Europa, que pueden jugar en los equipos es ilimitada. Además permiten tres extracomunitarios. Por eso cuando se miran las alineaciones en los partidos, a veces no hay un solo jugador nacido en el país.
Entonces, ¿cómo hacen para tener selecciones mayores tan competitivas los europeos? El secreto es que invierten el dinero que captan las Federaciones por patrocinios, entradas a los estadios y por participar en Eurocopas, National League, y en otras competencias en las Ligas Menores.

¿Cómo se nutre económicamente la Federación Costarricense de Futbol? También de patrocinios, entradas al estadio cuando juega la selección, premios por participar en UNCAF, Copa de Oro y torneos por invitación como la Copa América. Si Costa Rica ganara en CONCACAF asistiría al mundial de Confederaciones donde obtendría una buena cantidad de dinero.
¿Por qué entonces Portugal tiene una Selección Mayor tan buena, si los equipos de primera división casi no tienen jugadores nacidos en esa nación?
Este país instauró una estrategia en 1998, donde iniciaron el proceso de formación con niños de 4 años. Diez años después comenzaron a ser protagonistas en los campeonatos europeos de Liga Menor y en las competencias de la Selección Mayor. Lo importante fue que primero establecieron la estrategia y luego la estructura.
En Costa Rica fue al revés cuando cambian los estatutos, en el 2006, para mantener el poder los dirigentes, de esa manera abrieron la puerta para que cualquiera entre a dirigir el futbol.

A partir de ahí la Federación, y los equipos, primero instauraron la estructura y luego la estrategia creando un Frankenstein dirigiendo el futbol nacional.
El dinero que recibe la Federación de Futbol de Costa Rica no se invierte en la Liga Menor, sino que lo reparten entre las Ligas que forman esa organización y en gastos administrativos. Eso hace que sean las academias privadas y los grupos organizados en los barrios y comunidades, las encargadas de formar a los jugadores sin ningún control y estrategia.
Un puesto clave en el futbol actual es el de Director Deportivo. En la Federación ese cargo es ocupado por Ignacio Hierro. Saprissa tiene una Comisión de Futbol liderada por Erick Lonnis. Carlos Alberto Vela ocupa ese puesto en Alajuelense, en Herediano todo lo maneja Jafet Soto y en Cartaginés Leonardo Vargas Monge.
¿Tienen estos Directores Deportivos alguna estrategia? No lo creo porque todo está enfocado en la estructura.
Vuelvo a la situación en Portugal. Partamos de la Selección Sub- 15, Sub- 17 (campeona mundial), la Sub-20 y la Selección Mayor, ganadora de la Nation League.

Para entender su estrategia pensemos en cuatro rompecabezas iguales. Así uno, dos o más jugadores (en este caso fichas del rompecabezas) de la Sub-15, pasan a la Sub-17, de este grupo dos o más pasan a Sub- 20 y las mismas fichas a la Mayor.
¿Qué quiero decir? Al ser los mismos rompecabezas cada pieza que sacan de uno y lo ponen en el siguiente, se amolda sin ningún problema porque todas tienen la misma idea de juego.
Esa es la labor que debe implementar un Director Deportivo en todas las escuelas deportivas y la Liga Menor. Su función no solo es recomendar un entrenador o la contratación de jugadores. Y ojo no me refiero el sistema que utilice el primer equipo o la Selección Mayor, sino a la idea de juego.
¿Tienen las escuelas deportivas regadas por todo el país y las divisiones menores de Alajuelense, Saprissa, Herediano y Cartaginés la misma idea de juego?
Esa es la estrategia que debe establecer el Director Deportivo de las Selecciones Nacionales y de los equipos. Quizás el problema es que no sepan como diseñarla, cómo hacerla, y si la tuvieran, cómo ponerla en práctica.
Aunque cada dirigente, Director Deportivo, aficionado y fanático vive su propia burbuja futbolística, seguimos sin una estrategia desde hace dos décadas. Y lo peor: acuñamos la ilusión que vamos mejorando con el Frankenstein credo hace 20 años.
*El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto
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