“Somos sostenedores definidos del ideal de un nuevo mundo en América”
(José Figueres Ferrer, 1906-1990)
Adriana Núñez, VISION CR
Entre las múltiples publicaciones de la UNESCO, por mérito propio destaca el recuento divulgado en 2020, en el que a través de sendos documentos custodiados por el Archivo Nacional de Costa Rica -que en 2016 fueron nominados y luego incorporados como parte de la Herencia Documental de América Latina y el Caribe. y del Registro Regional de la Memoria Mundial- la organización da cuenta sobre la Abolición del Ejército como institución permanente en nuestro país, un acto que, declaran, ha sido “ejemplo para el mundo de que es posible vivir en una democracia desarmada”.
En el acta No. 178, del 31 de octubre de 1949, aparece la aprobación del artículo constitucional que suprime el ejército como una institución permanente y crea la policía civil, para el resguardo del orden público.
Con anterioridad, el 11 de ese mismo mes y año, por decreto No. 249, la Junta Fundadora de la Segunda República, traspasó el Cuartel Bellavista a la Universidad de Costa Rica para que allí se instalara el Museo Nacional.
Documentos que tienen un peso enorme en la historia nacional, continental y mundial.

Es por eso que en el 76 aniversario de la visionaria decisión de la Junta Fundadora de la Segunda República, que encabezó el tres veces presidente de Costa Rica, José Figueres Ferrer– trascendental acontecimiento que rememoramos oficialmente cada primero de diciembre- deseamos no solo compartir la necesaria reflexión sobre la estabilidad que esa feliz circunstancia trajo a nuestra tierra, sino también algunos rasgos puntuales que nos permitan aquilatar el progreso, civilismo y credibilidad que durante décadas le ha permitido a la Patria brillar ante el mundo, al facilitarle, entre otras cosas, la resolución de conflictos y amenazas externas a través de los instrumentos que provee la normativa internacional.
Tal y como lo consignan los documentos del Archivo Nacional de los cuales UNESCO ha hecho eco, desde 1949 Costa Rica se convirtió en el primer país a nivel mundial en abolir el ejército. La decisión fortaleció la institucionalidad democrática de la nación, marcó una nueva ruta para la experiencia y acción diplomática y demostró que los recursos que se mal gastan en armamentismo y belicosidad, dan mejores réditos al destinarse a la educación, la salud y el desarrollo social.
Por ello, además del reflejo mundial, a lo interno del territorio costarricense, entre los resultados inmediatos más notables de esa determinación, están los derechos ciudadanos que en consecuencia, se ampliaron y fortalecieron, permitiendo mayor equidad y justicia.
Tras la firma del decreto, el mismo Don Pepe Figueres, dio el “mazazo simbólico” en uno de los paredones del Cuartel Bellavista, un giro de 360 grados que, como hemos señalado, lo transformó, de ser un centro militar, en el Museo Nacional de Costa Rica, espacio dedicado a la historia, la cultura y el arte del país.

Más de medio siglo de gran auge económico y social le siguió a tan valiente determinación, Y aunque lastimosamente en décadas recientes, los escándalos por corrupción política, narcotráfico, delincuencia y una visible merma en el nivel de la educación -tanto en el hogar como en el aula- han herido sensiblemente la idiosincrasia costarricense fomentando en jóvenes generaciones el uso de la violencia y desatando la intolerancia y la criminalidad, es deber sagrado repasar la historia para buscar la forma de rescatar lo que nos ha distinguido a lo largo del tiempo: la forma de ser costarricense, humilde, voluntariosa, tenaz, pacifista, empática, solidaria, amante de la democracia y de la paz.
“La libertad es un sentimiento, es el gozo del corazón cuando rigen la vida los dictados preclaros de la mente; cual la salud, no se aprecia hasta que se ha perdido; cual la belleza, se aprecia más cuanto mejor se le conoce.” José Figueres Ferrer.
Excelente artículo, muchas personas no tienen, idea de la Importancia y visión que tuvieron con la abolición del Ejército.
Cambiar Armas por Educación y Salud, no tienen precio.