Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
Quedan siete fechas para terminar la fase de clasificación y todavía los cuatro primeros lugares están amarrados por siete equipos.Al número siete se le atribuyen interpretaciones mágicas relacionadas a la suerte y la perfección. Además son significativos los siete días en la creación , las siete maravillas del mundo, las siete notas musicales y hasta las siete vidas de un gato.
Serán siete fechas donde Saprissa, Alajuelense y Herediano, (menciono a los usuales clasificados en torneos anteriores), comenzarán a jugar varios torneos a la vez: el que juegan los jugadores en la cancha, el de las artimañas administrativas y el de cada equipo presionando a los árbitros buscando ser favorecidos.
El de los jugadores en la cancha no solo es persiguiendo la pelota. También está lleno de magistrales actuaciones, que encienden a los aficionados, cuando con un pequeño golpecito del rival se revuelcan como un pez fuera del agua. Además de las lesiones inventadas de los porteros.
En un comentario anterior había advertido de cómo los porteros nacionales se tiran al césped para enfriar el partido simulando una lesión, ya que son los únicos jugadores que detienen el partido, sin salir de la cancha para ser atendidos.
¿Cuántas veces hemos visto a Washington Ortega (Alajuelense), Esteban Alvarado (Saprissa) o Danny Carvajal (Herediano) y al resto de porteros de los otros equipos, tirándose al piso haciéndose los lesionados engañando al árbitro y los aficionados?

En el reciente partido Herediano – Guadalupe el portero de los guadalupanos trató de lanzarse al piso sin ninguna razón. Sin embargo, la árbitra Marianela Araya con autoridad se le aproximó en varias ocasiones y lo sacó de su actuación.
La presión a los árbitros en estas siete fechas va a ser implacable por los entrenadores y dirigentes. Las “cositas”, como las llamó el técnico Herediano, quejándose al ver que ya no favorecen a los equipos grandes, tratarán que vuelvan a ser sancionadas según sus intereses clasificatorios.
Hay árbitros con poca personalidad, como Benjamín Pineda, que se la pasa dando “chineos” a los jugadores. En contra parte la mencionada Marianela Araya, luce firme con una personalidad ajustada a su investidura. Habla lo necesario y pita lo que mira sin distingo de camisetas. Quizás por ser mujer conduciendo un partido masculino la subestiman los jugadores y entrenadores que buscan mermarla.

Es extraño que cuando arbitra Juan Gabriel Calderón los jugadores no se avalanchan sobre él. Se equivoca, igual que todos, pero su personalidad lo hace lucir con respeto.
Qué hay hacia el futuro. Saprissa parece que va ajustando los tornillos con algunos baches que lo ponen en aprietos. Alajuelense cada día se enreda más. A los jugadores les vendieron la idea que el futbol es estar encerrado atrás; ponerle ganas, meter pata y llegar al marco rival a lo que salga. Todavía escucho aficionados justificando la “hombría” de Ronald Matarrita en el partido frente a Motagua donde el árbitro mejicano lo expulsó.
De Herediano el mejor análisis lo hizo su actual entrenador. Lo resumo según sus palabras: no juega a nada, los jugadores hacen lo que quieren en la cancha, no saben correr y los dos anteriores entrenadores desarmaron el equipo.
Cuál sería el pronóstico? En las siete fechas que restan de este torneo, Liberia, Pérez Zeledón, Puntarenas y Cartaginés, recibirán la presión de los clubes que dominan el futbol nacional.

Muy pocos se imaginan a Saprissa, Alajuelense o Herediano fuera de los cuatro clasificados. Y no es porque tengan siete vidas como los gatos, sino que cuentan con la maquinaria necesaria trabajando al más alto nivel.* El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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