Ladrillos eternos

Ladrillos eternos

Federico Paredes, analista agroambiental.

Ya hemos mencionado en otros Biomas que si bien es cierto que los materiales plásticos nos dan una enorme serie de servicios, igualmente su mala disposición final representa hoy por hoy, un seriecísimo problema ambiental.

Boyan Slat, el joven neerlandés que inventó el Ocean Cleanup, un barco especialmente diseñado para atrapar materiales plásticos en los mares, dio el primer gran paso con la idea de recuperar miles de envases lanzados irresponsablemente a ríos y mares y trasladarlos a plantas de tratamiento, es decir, de reciclaje de estos polímeros.

Boyan Slat | Founder and CEO of The Ocean Cleanup

De esa misma nación europea, la Universidad Tecnológica de Delft, mediante su Centro de investigación, ha logrado no solo darle seguimiento a la valiosa idea de Boyan, sino que también materializar todos esos residuos plásticos en lo que han llamado los «ByBlocks».

ByBlocks: High-quality Construction Blocks Made of Unrecyclable Plastic Waste – Intelligent Living

Estos “ByBlocks” no son otra cosa que bloques de construcción macizos, cuya materia prima son microplásticos y restos de polietilenos que no pueden ser reciclados de forma convencional.

Ahora sí que podríamos decir que se están “matando dos pájaros de una sola pedrada”, al recoger sosteniblemente esas enormes manchas de plástico oceánico y aprovechar todo ese bagaje de envases, para construir bloques o ladrillos que son eternos.

Sin lugar a dudas, esto es una noticia muy alentadora, ya que estos ladrillos se arman como piezas de los populares bloques de LEGO. No necesitan clavos, ni tornillos, ni pegamento, ni cemento, y ofrecen una capacidad de aislamiento térmico superior a cualquier ladrillo de arcilla.

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Esta doble acción de recoger los residuos plásticos en el mar y construir ladrillos con una vida útil enorme, asoma como la solución real para limpiar las playas y construir casas ecológicas en tiempo récord.

Los ingenieros de la Universidad de Delft, realmente hicieron una proeza técnica con este invento recientemente(2026), al diseñar la compresión por vapor, no tóxica. En otras circunstancias, se dan procesos que incineran el plástico y liberan gases, mientras que esta tecnología tritura todo tipo de plásticos y los compacta a una presión tan alta que crea un bloque prácticamente indestructible.

Maravilloso! el ladrillo de microalgas que revoluciona la construcción - Mundo ClubHouse

Una de las características más notables de estos bloques o ladrillos es que son ignífugos, es decir lo que químicos y físicos han conceptualizado como materiales con efecto retardante ante la combustión, o sea no se queman fácilmente y bajo los efectos de la luz solar no se degradan. Y como si esto fuera poco, se ha determinado que en este proceso se emite un 41% menos de gases de efecto invernadero (GEI), que en la fabricación de ladrillos comunes.

En el idioma del reciclaje, esta situación es prácticamente un hito si la observamos desde la perspectiva del impacto ambiental de los polímeros; es algo así como el declarar un cierre total del Ciclo del Plástico.

Los cálculos realizados por los expertos anotan que, por cada casa pequeña construida con esta novedosa tecnología, se recuperan del medio ambiente aproximadamente 10 toneladas de “basura” plástica.

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En las pruebas efectuadas este año (2026), las comunidades ubicadas en zonas con climas extremos han reportado que estas casas mantienen una temperatura agradable sin necesidad de usar aire acondicionado o calefacción, gracias a que el plástico comprimido atrapa microburbujas de aire que funcionan como un aislante natural.

El éxito de este descubrimiento es tan real que ya se están instalando las primeras plantas de compresión móviles en puertos de todo el mundo, es decir, cerca de los centros de acopio marítimos.

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Con esta experiencia la ciencia nos demuestra que lo que antes llamábamos «basura» es en realidad la materia prima para las ciudades del futuro, o mejor expresado, de las urbanizaciones sostenibles.

De forma alegre podemos decir que el “ladrillo eterno”, es un invento que nos permite vivir cómodos mientras vemos cómo se sana el océano.

Tanto Boyan como los ingenieros de la Universidad de Delft se pueden sentir orgullosos y tranquilos de que sus contribuciones harán de éste, un mundo mejor.

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