Núcleo terrestre cambiaría de dirección cada 70 años

Núcleo terrestre cambiaría de dirección cada 70 años

  • Un nuevo estudio científico sugiere que el último cambio registrado en la rotación habría ocurrido en 1970 y que en años recientes, el núcleo del planeta invirtió nuevamente su curso.

Adriana Núñez, periodista Visión CR

Un estudio publicado en junio 2024, en la revista Nature (Naturaleza) y efectuado por los investigadores Wei Wang, Ruoyan Wang -de la Universidad de Pekín- y John E. Vidale, -de la Universidad del sur de California (USC)-  titulado «Retroceso del núcleo interno por inversiones en la forma de onda sísmica» (Inner core backtracking by seismic waveform change reversals), no pasó desapercibido para muchos investigadores y geólogos pero sí para una mayoría de la población mundial que, sin embargo, estaría sufriendo el impacto de esos cambios.

Desde niño el sismólogo y científico John E. Vidale, fue un apasionado de los fenómenos naturales. Es uno de los tres investigadores que publicaron el estudio sobre la rotación del núcleo terrestre

De acuerdo con el periodista científico Andrés Aguilera, quien labora para el diario Los Andes, un medio de comunicación con más de 145 años de existencia, el estudio sugiere que “el núcleo del planeta Tierra podría haberse detenido”, para luego, invertir su curso.

Aunque a algunos la información les sonó a “ciencia ficción” la realidad es que el análisis de datos sísmicos de terremotos acaecidos en un archipiélago volcánico ubicado en el Atlántico Sur, cerca de la Antártida, entre 1991 y 2023, ha dado pie a las acotaciones de los citados científicos, quienes indican que el sistema de rotación terrestre presenta una fase de oscilación que ocurre cada cierto número de décadas y que la última ocasión registrada ocurrió en 1970, situación que les permite sugerir un ciclo de aproximadamente 70 años.

Otro de los aspectos relevantes señalados en la publicación, es que “hasta 2009, el núcleo terrestre giraba más rápido, pero desde entonces, su velocidad fue disminuyendo y podría haberse detenido temporalmente”

Esfera sólida y giratoria

Como se ha estudiado, el núcleo interno del planeta, compuesto principalmente por hierro y níquel, es la capa más profunda de la Tierra y la forman dos partes: una esfera sólida de aproximadamente 1221 kilómetros de radio, ubicada justo al centro y un núcleo líquido, de aproximadamente 2270 kilómetros de grosor, que la rodea y al que se conoce como “manto”.

El movimiento del núcleo externo líquido genera el campo magnético terrestre, que actúa como un escudo protector contra la radiación solar que afecta la vida en la superficie.

Vista aérea de las islas Georgias o «Sandwich» donde se realizó el estudio citado.

Aunque los efectos son sutiles y no se perciben de inmediato, la interacción entre el núcleo interno y externo puede influir en la rotación de la Tierra y en la duración de los días.

Movimientos que impactan la superficie

De acuerdo con los investigadores universitarios, la inversión de la rotación del núcleo terrestre puede afectar el campo magnético de la Tierra mientras que la interacción entre el núcleo y su manto, podría reflejarse en la actividad sísmica y en el movimiento de las placas tectónicas, situación que impactaría la actividad geológica del planeta.

Aunque los cambios han sido prácticamente imperceptibles pues se habla de que suceden en microsegundos, a largo plazo influyen en aspectos relevantes tales como la estabilidad atmosférica, la protección contra la radiación solar y otros fenómenos espaciales.

Ya desde 2023, algunos científicos afirmaban abiertamente que el núcleo en el centro del planeta estaba desacelerando su rotación y especulaban que “incluso podría haber comenzado a girar en sentido opuesto”. Ahora, con el estudio publicado en Nature por los investigadores de Pekín y California, las evidencias son aún más claras.

Precisamente en enero de este año, un nuevo terremoto sacudió las Islas Sandwich, región altamente sísmica

Dicho análisis, basado en las diferencias en el trayecto y la velocidad de las ondas sísmicas, infieren que, efectivamente, la rotación del núcleo se habría ralentizado, detenido e incluso invertido. Adicionalmente, los datos respaldan las hipótesis de que ello ocurre de forma cíclica y que este fenómeno, cuyos patrones se repiten cada cierto número de décadas, ya ha sucedido en el pasado.

En la citada investigación, se compilaron y analizaron 143 pares de repeticiones distintas surgidas de 121 sismos acaecidos durante 32 años: de 1991 a 2023, en la región denominada las Islas Sandwich del Sur las cuales forman parte del territorio británico de ultramar llamado Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, reconocidas por su belleza natural e importancia como santuario de vida silvestre. Dicho archipiélago está compuesto por 11 islas, algunas de las cuales tienen volcanes activos.

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