Redacción y agencias
El senador de Estados Unidos, Pete Ricketts, advirtió de que la reputación de Costa Rica como un país estable y democrático está en riesgo por la presencia de grupos dedicados al tráfico internacional de drogas.

“Costa Rica ha sido conocida durante mucho tiempo por su estabilidad y democracia, pero hoy esa reputación está bajo asedio”, declaró este miércoles el legislador republicano, durante la audiencia de confirmación de Melinda Hildebrand como embajadora de Estados Unidos en San José.
Ricketts, representante del estado de Nebraska, argumentó que Costa Rica se ha convertido en uno de los principales puntos de transbordo de cocaína hacia Estados Unidos y Europa y afirmó que las pandillas locales compiten para defender los intereses de los grandes carteles mexicanos.
Igualmente, mencionó las sanciones que impuso hace dos semanas el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos contra ciudadanos y entidades costarricenses, por supuestos vínculos con el narcotráfico y el lavado de dinero.
Además, se incorporó en dicho listado a la empresa Bufete Celso Gamboa & Asociados, así como al equipo Limón Black Star FC. Anteriormente, en noviembre del 2023, la OFAC había incluido a Gilbert Berll Fernández , conocido como Macho Coca.
La amenaza del fentanilo
El senador estadounidense advirtió que los carteles se están moviendo con rapidez y el ingreso de fentanilo al territorio nacional amenaza con convertir a Costa Rica en hub (centro logístico para la distribución) de drogas sintéticas.
Según dio a conocer el diario La Nación, las autoridades de la Administración para el Contro de Drogas de Estados Unidos, (DEA), ya le expresaron sus preocupaciones sobre el tema al subdirector del Organismo de Investigación Judicial, Michael Soto, durante un reciente encuentro en Nashville, Tennessee.
Según confirmó Soto, en esa reunión la DEA tuvo particular interés en hablar del fentanilo, un opioide sintético que es 50 veces más potente que la heroína y que causa entre 80.000 y 100.000 muertes al año solo en Estados Unidos, donde se ha extendido su consumo.

“Yo sentí una preocupación muy genuina, muy auténtica y muy real de parte de DEA en decir, miren a ustedes los va a golpear esto, preparémonos, generemos información de fentanilo, no pensemos solo en cocaína, piensen también en los precursores”, declaró Soto.
Ricketts consultó a Melinda Hildebrand sobre las acciones que tomaría, en caso de ser confirmada como embajadora, para fortalecer la cooperación entre Costa Rica y Estados Unidos para frenar a estas redes de narcotráfico.
“De ser confirmada, seré un embajadora de oración, especialmente por el presidente Trump, por los estadounidenses que viven, trabajan o visitan Costa Rica, por los costarricenses. Y por la gracia y la guía de Dios como Embajadora.”, advirtió.

La designada por Donald Trump se limitó a decir que daría continuidad a las acciones que ya viene realizando la embajada norteamericana en el país.
“Costa Rica es un socio sólido en la lucha contra el narcotráfico en la región. Entiendo que la Embajada trabaja de la mano con la Policía Nacional y la Policía de Fronteras de Costa Rica para contrarrestar estos esfuerzos. Si soy confirmada, continuaré con esa sólida asociación para combatir el narcotráfico”, aseguró.