Principios estoicos para abonar al auto control y a la paz

Principios estoicos para abonar al auto control y a la paz

“La felicidad y la libertad comienzan con la clara comprensión de un principio: algunas cosas están bajo nuestro control y otras no”

“No importa lo que te ocurre, sino cómo respondes a lo que te ocurre”

(Epicteto, filósofo estoico)

Adriana Núñez, periodista Visión CR

El estoicismo es una filosofía práctica fundada por Zenón de Citio en el siglo III a.C. que se enfoca en alcanzar la tranquilidad mental -ataraxia- y la virtud, no solo aceptando lo que no se puede controlar sino también gestionando las emociones de forma racional.

Sus pilares fundamentales incluyen la dicotomía del control, vivir practicando distintas virtudes: sabiduría, justicia, coraje, templanza,  y la aceptación del destino, que permite mantener la serenidad en el presente.

Busto del filósofo estoico Epicteto

Uno de los principales exponentes de dicha corriente fue Epicteto, filósofo griego de la escuela estoica que nació en el año 55 en Hierápolis de Frigia, al sudoeste de Turquía, pero vivió parte de su vida como esclavo en Roma. Hasta donde se conoce, no dejó obra alguna, pero de sus enseñanzas se conservan un “Enquiridión o Manual” y sus “Disertaciones”, recopiladas y escritas ambas por uno de sus discípulos, de nombre Flavio Arriano.

Básicamente, el estoicismo fomenta “el dominio propio”, que es sinónimo de autocontrol o templanza; ello involucra ineludiblemente, ejercitar la capacidad que tenemos los seres humanos de gobernar y regular conscientemente las propias emociones, impulsos, pensamientos y comportamientos.

Lastimosamente, en nuestros días esa forma de actuar mesurada e inteligente, que caracterizó el modo de ser de muchos pueblos, y particularmente del nuestro, se ha ido dejando de lado, motivo por el cual, miles de personas de todo nivel educativo y cultural -lo mismo en público que en privado- se están acostumbrando a darle rienda suelta a sus reacciones más salvajes y grotescas.

Los números hablan por sí solos: el año 2025 cerró como el período más violento en la historia de Costa Rica mientras que a nivel mundial, la violencia de toda índole ha experimentado un aumento significativo en los últimos 5 años.

Y es que como resulta obvio, para desarrollar una mejor actitud frente a los continuos altibajos de la existencia, es preciso adquirir la disciplina necesaria que nos facilite actuar con moderación y elegir la mejor respuesta ante distintas situaciones, evitando en todo momento que se desaten reacciones impulsivas o extremas, tan dañinas para quienes las reciben como para aquellos que las generan.

La agresividad va en aumento tanto a nivel nacional como en el resto del mundo

Pero sin la orientación requerida, ni chicos de grandes podrán incorporar esas destrezas, tan importantes para la resolución de conflictos y el mantenimiento de entornos pacíficos y estimulantes.

Por tales razones, y con el ánimo de aportar algunos datos que puedan arrojar luz en torno a tema tan relevante, a continuación explicamos brevemente algunos de los principios fundamentales del estoicismo que, según Epicteto, se basan en la dicotomía del control, es decir, en distinguir estrictamente entre lo que depende de nosotros -tal como nuestros pensamientos, juicios y acciones- y lo que no podemos manejar, como por ejemplo: eventos externos, las opiniones de otros o los hechos del pasado.

Otros principios fundamentales son:

Vivir de acuerdo con la virtud: es el único bien real y es suficiente para la felicidad. Se basa en cuatro virtudes cardinales: sabiduría práctica, justicia, coraje y templanza.

Amor Fati, que traducido al español significa “amar el destino”. Es decir, aceptar los acontecimientos externos, incluso los que son adversos, sin quejarse sino más bien, entendiéndolos como parte necesaria del orden natural.

Vivir el presente lo cual permite enfocarse en el «aquí y ahora», ya que la preocupación por el futuro o el pasado es inútil.

Una reacción inadecuada puede lastimar no sólo a los demás sino también a quien la ejecuta (Foto tomada de Psicólogos de CR)

Memento Mori, que se traduce como “recordar la muerte”. Ello nos lleva a meditar sobre la propia e insoslayable mortalidad y nos ayuda a valorar la vida y a priorizar lo importante, al tiempo que vamos eliminando lo superfluo.

La razón como guía: aunque escuchar el corazón es en ocasiones muy valioso, emplear la lógica para cuestionar impresiones y emociones fuertes y dañinas, contribuye a que podamos evitar que las pasiones irracionales nos dominen.

Acción social y justicia: para los estoicos, es fundamental actuar con responsabilidad personal y justicia, pues estos aspectos del comportamiento nos recuerdan que somos seres sociales y que estamos llamados a contribuir con el bien común.

En fin, si usted amigo lector, se ha sentido con mucha frecuencia totalmente descontrolado; ha echado a perder algunas relaciones con personas importantes o siente remordimientos por haber actuado de mala manera ante un escenario difícil, es muy posible que los principios estoicos puedan ayudarle a recomponerse.

Quienes los han practicado y enseñado a lo largo de los siglos, consideran que la infelicidad -un sentimiento que en la era moderna se ha apoderado de millones de seres humanos- comúnmente surge cuando un individuo intenta controlar lo incontrolable, o debido a juicios erróneos sobre la realidad circundante.

Por ello las bases de la filosofía estoica, descansan en la práctica e interiorización de las herramientas puntuales que les hemos descrito.

Nunca es tarde para recuperar la cordura y la templanza. El crecimiento propio y el impacto personal en el entorno inmediato, serán muy positivos y visibles.

 

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