

El partido de ida: Holanda se plantó con un juego muy duro (como la fuerte entrada de Nigel de Jong sobre Xabi Alonso), mientras que España dominó la posesión con su estilo tiki-taka.
Oportunidades clave: Iker Casillas realizó una parada providencial a un mano a mano de Arjen Robben en el tiempo regular.


El gol decisivo: En el minuto 116 de la prórroga (con Holanda jugando con 10 hombres por la expulsión de John Heitinga), Fernando Torres y Cesc Fàbregas participaron en una jugada que terminó con un potente disparo cruzado de Iniesta.

La predicción del Pulpo Paul: Este cefalópodo se convirtió en el fenómeno mediático del torneo al acertar los resultados de los 8 partidos que disputó Alemania, incluida la elección de España como campeona de la final.
El rugido de las vuvuzelas: El mundial fue famoso por el sonido ensordecedor de estas trompetas de plástico tradicionales, el cual era tan fuerte que casi impedía a los jugadores escuchar las órdenes del árbitro.
El balón Jabulani: El esférico oficial fue muy criticado por los porteros debido a su trayectoria impredecible y ligera al ser golpeado.

El primer mundial africano: Por primera vez en la historia, el torneo se celebró en el continente africano, marcando un hito para Sudáfrica tras el fin del régimen del apartheid.
Una final extremadamente dura: El partido por el título fue uno de los más físicos y amonestados en la historia de las copas del mundo, incluyendo una notoria patada de Nigel de Jong sobre Xabi Alonso que el árbitro Howard Webb admitió más tarde debió haber sido tarjeta roja.

La camiseta de Iniesta: Tras anotar el gol de la victoria, Iniesta celebró quitándose la camiseta para mostrar un mensaje dedicado a su amigo fallecido: «Dani Jarque siempre con nosotros».

Y para cerrar, a disfrutar ese gol decisivo que le dio el campeonato a España.