- La galería y espacio cultural Talentum, en Barrio Otoya, es una muestra de que la sensibilidad y la elegancia se pueden fomentar, de manera gratuita. Visitarla es un todo un regocijo para la vista, el alma y el paladar.
- El inmueble que la alberga es una joya arquitectónica del siglo XX con influencias neoclásicas y victorianas que fue rescatado y restaurado para transformarse en un centro cultural vivo que integra el arte, el diseño y la gastronomía.
Adriana Núñez, periodista Visión CR
(Foto de portada y demás imágenes tomadas por la autora)
Con sol o bajo la lluvia, San José sí tiene sitios especiales en los que locales y visitantes de cualquier edad, pueden encontrar -gratis- cultura, belleza, creatividad y la elegancia de un pasado histórico que refleja la fina estampa de la sociedad costarricense de siglos anteriores.


Atraídas por los grabados de la artista Irene Víquez, un pequeño grupo de amigas compartimos esa grata sensación, al visitar la Galería Talentum, ubicada en el corazón del Barrio Otoya, localizada en una distinguida casa estilo victoriano, que fue construida en 1910, justo en Avenida 9 y Calle 11 de nuestra ciudad capital.
Originalmente, la vivienda fue propiedad de la familia Brenes Méndez; pero desde 2016, forma parte del patrimonio arquitectónico de Costa Rica, según lo estipula el Decreto Ejecutivo 39671-C, circunstancia que obliga a sus nuevos dueños a respetar y mantener la antigua estructura en condiciones idóneas.
Incluso el expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno, quien era socio y amigo de don Carlos Brenes, durante un tiempo tuvo allí una oficina.
Pero desde hace casi cuatro años, la residencia «se reinventó»: reabrió sus puertas para acoger tanto a artistas nacionales como extranjeros y por supuesto, al público en general, bajo la tutela de Gabriela Catarinella, promotora y gestora cultural, quien es la Gerente General de la Galería, y de Greivin Ureña, director artístico y curador.
La edificación posee en su segundo piso, 6 salas acondicionadas para exposiciones colectivas o individuales, pero según pudimos observar, no solo en dichos espacios sino también en todas las paredes de la casa y del acogedor y distinguido salón que alberga el restaurante “Orvieto” -que se caracteriza por tener “cocina de autor” y está ubicado al fondo, en el ala izquierda del primer piso- se exhiben distintas obras de artistas visuales.
Amplio abanico artístico
El pasado 18 de agosto, la galería inauguró una nueva temporada de exposiciones que se extenderá hasta el 3 de octubre 2026. En ella se incluyen las siguientes muestras: obras escultóricas o visuales de Jorge Jiménez bajó el nombre «Aviformia»; la serie de Manola Míguez denominada «Vistiendo mi esencia»; los magníficos grabados de Irene Víquez -de los que dimos cuenta en una nota anterior- titulados «Mujer, tierra y surco»; la propuesta de Cynthia Mora llamada «De ángeles y arquetipos» y cuadros del colectivo «Costa Rica entre mares» en la cual figuran cuadros de artistas costarricenses, españoles y cubanos.

Pero a ese menú de arte, se une la oferta de exquisitos platillos que conforman la carta del restaurante y una pequeña pero surtida tienda “de diseño artesanal”, localizada en el costado derecho de la casona, en donde se muestran objetos únicos, elaborados por artesanos nacionales, que los visitantes pueden adquirir a precios muy accesibles. Entre las cosas que están a la venta, pudimos apreciar esculturas de madera, sombreros, prendas de vestir y atractivos objetos de cerámica.

De acuerdo con los promotores de la galería y espacio cultural Talentum, el programa que impulsan, “está diseñado con la finalidad de brindar oportunidades para que talentosos artistas nacionales y de otras latitudes, tanto emergentes como ya establecidos, muestren sus obras y muchas personas tengan la facilidad de apreciarlas de manera gratuita.”
Definitivamente la labor que despliegan es vital, en momentos en que nuestra sociedad necesita mucho más arte y cultura que nunca.