- Este año, la VI Jornada Mundial de los Abuelos y Ancianos tendrá lugar el domingo 26 de julio
- El lema escogido «Yo no te olvidaré» les recuerda a los creyentes que el amor de Dios no falla ni siquiera en la fragilidad de la vejez. Pero también es un llamado a que familiares y allegados, estén atentos a las necesidades afectivas y materiales de los adultos mayores.
Adriana Núñez, periodista
(Foto de portada propiedad de Vatican Media del Papa León XIV saludando a una adulta mayor durante una Audiencia General reciente)
Aunque una mayoría considera que en el país todo está “pura vida”, algunas cifras desmienten este concepto. Una de ellas, verdaderamente alarmante, es la del abandono que sufren cientos de adultos mayores en Costa Rica.
La situación está considerada por especialistas en el tema como “una problemática social grave y creciente, que ha quedado claramente evidenciada ante el aumento -superior al 800% – de los casos detectados en hospitales entre 2014 y 2022, principalmente en centros de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)”.

El abandono de ancianos es una forma de violencia familiar y social, que se profundiza muy particularmente durante las vacaciones y fechas festivas, a pesar de que en la nación, ello constituye un delito penalizado con penas de hasta 10 años de cárcel, según lo estipula la legislación vigente, en la que se requirieren denuncias concretas ante el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) institución pública encargada de velar por los derechos, beneficios y bienestar de dicho grupo poblacional. También se pueden interponen denuncias ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
No sólo el nuestro, sino que muchos países de la región y del mundo, también enfrentan esta dura problemática.
El amor de Dios no falla nunca. No fallemos nosotros
Y es precisamente en este contexto, que el Papa León XIV eligió resaltar el tema “Yo no te olvidaré” (Is 49,15)” como fundamento para la jornada que se efectuará el domingo 26 de julio de 2026.
De acuerdo con la información enviada desde el Vaticano por la periodista Almudena Martínez-Bordiú, publicada en ACIPRENSA, según voceros del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, “el versículo escogido por el Santo Padre pretende subrayar cómo el amor de Dios por cada persona nunca falla, ni siquiera en la fragilidad de la vejez”.

Es así como el Vaticano, al tomar como lema central de la actividad, ese mensaje fundamental del libro del profeta Isaías, pretende además “darle consuelo y esperanza a todos los abuelos y ancianos”, muy particularmente a quienes viven en la soledad o se sienten olvidados.
Tal y como lo reseña ACIPRENSA, con ese llamado, “el dicasterio vaticano subraya que se trata además de una invitación dirigida a las familias y a las comunidades eclesiales, para que no se olviden de las personas mayores” y que más bien, reconozcan en ellos “una presencia valiosa y una bendición”.
La Jornada Mundial de los Abuelos y de los Ancianos fue instituida por el Papa anterior, Francisco, en 2021 y se celebra cada cuarto domingo de julio. Claramente se trata de una ocasión especial para hacerle llegar a los ancianos la cercanía de la Iglesia y para fomentar que se valoren sus contribuciones en el seno de las familias y en las comunidades.