Delft: entre blancos y azules

Delft: entre blancos y azules

Fernando Fernández, Revista Visión CR.

Pocas cosas explican tan bien 400 años de historia neerlandesa como la cerámica de Delft. Desde moldes hechos a mano hasta pinceles que dibujan delicados motivos sobre el esmalte blanco, la cerámica de Delft es realmente una obra de arte.

Con el paso del tiempo se ha ganado el título de símbolo nacional, cosa que pueden explicar muy bien los museos y fábricas dedicados a este tipo de alfarería.

¿Por qué es tan famosa la cerámica de Delft? 

En Delft, la pintoresca ciudad cercana a Ámsterdam, con sus canales y calles bien típicas, hay mucha historia: la de esta cerámica.

Delft, The Netherlands: A Less-Touristy Alternative to Amsterdam- JourneyWoman

Empezó a tomar forma en el siglo XVII, pero los orígenes más tempranos se remontan a mitades del siglo XVI. En esa época, en concreto en 1576, Amberes sufrió el ataque de las tropas españolas de Felipe II. En la ciudad vivían ceramistas italianos que, después de la batalla, se trasladaron a Delft.

Es de destacar que en esos momentos, en los Países Bajos, se estaba viviendo el Siglo de Oro. En ese estado de bonanza, los neerlandeses empezaron a valorar mucho el arte. Además de la consiguiente expansión que supuso tal riqueza.

¡Era el momento de echarse al mar y explorar!

Jarrón de cerámica de Delft, Holanda, S. XX,

La Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales aumentó el comercio con China, pues todo lo asiático se empezó a apreciar en gran medida. Estos intercambios dieron lugar a una fructífera importación de porcelana china, que se consideraba un artículo de lujo.

Sin embargo, los alfareros y ceramistas de Delft buscaban un producto más asequible que proporcionar a la población. Con la influencia asiática, en la ciudad neerlandesa se empezó a usar una arcilla más refinada y el tan típico esmalte blanco. Pronto se popularizó y se extendió, además de por todas las tierras holandesas, a otras naciones.

La Delfts blauw en la actualidad

La cerámica de Delft, conocida también como Delfts blauw («azul de Delft», en neerlandés), vivió un gran momento de esplendor. ¡Solo en la ciudad existieron más de 30 fábricas de cerámica y alfarerías!

ACTUALIZADO 2026) Visita a la fábrica de cerámica de Delft incluyendo un recuerdo de cerámica - con opiniones

Su popularidad se debió a que los exploradores también importaban té. Y como no todo el mundo podía comprar teteras y tazas de porcelana china original, los ceramistas neerlandeses que se inspiraban en la tradición oriental tuvieron mucho trabajo.

Con el paso del tiempo, la cerámica azul fue evolucionando y ganándose un estatus de producto refinado y lujoso. Sin embargo, después del fervor inicial y la popularidad, en la segunda mitad del siglo XVIII llegó su decadencia. Debido a la falta de demanda, muchas fábricas tuvieron que cerrar sus puertas.

No obstante, en la actualidad, todavía Royal Delft, la última fábrica de cerámica (y también museo) del siglo XVII, sigue operativa. Y aunque este tipo de arte haya sufrido una brusca caída, los coleccionistas y admiradores de la cerámica de Delft la aprecian mucho. Valoran las técnicas y el proceso original, pagando por las piezas una gran cantidad.

The Hague and Delft - A Royal Dutch tour - Porcelain, Politics & Art

Por lo tanto, aunque de este tipo de alfarería queden pocas fábricas, todavía existe una larga y extendida tradición.

Las Delfts blauw originales se consideran piezas de culto.

Aunque era más económica que la porcelana china importada, poseer cerámica de Delft significaba tener un artículo de lujo en casa. Desde el siglo XVI hasta bien entrado el XIX, fue muy popular.

Aún hoy en día hay quien estima mucho este arte, sobre todo si se encuentra delante de piezas originales, hechas y pintadas a mano. Tantos siglos de historia han dejado algunas curiosidades que es interesante conocer, como las que relato a continuación, teniendo muy en cuenta que la porcelana china sirvió de inspiración para los motivos azules.

Visita a Delft y Museo Real de Delft

Sin embargo, un ingrediente difícil de encontrar en los Países Bajos dificultó el trabajo. Así que los artesanos crearon un esmalte blanco de estaño que imitaba las piezas originales asiáticas. Como veían en la tradición china una gran inspiración, los alfareros neerlandeses simulaban las formas de las tazas y teteras, además de los motivos de tinte azul.

Sin embargo, también se dejaban llevar por su imaginación, representando escenas holandesas y creando pinturas azules alejadas de lo oriental. Y, de hecho, aunque el azul era el color más representativo, también empleaban otros.

COLECCIÓN DE CERÁMICA DE DELFT. Cerámica y porcelana - Europeo - Auctionet

Una cerámica real

La palabra real tiene muchos significados. ¡Y podemos decir que la cerámica de Delft abarca bastantes!

Finalmente es importante subrayar que el proceso artesanal original que se sigue para elaborar la cerámica de Delft la hace única. Después de sacar la pieza del molde, los pintores se ponen manos a la obra. Usan carboncillo para marcar el contorno, y emplean pinceles de pelo de ardilla. La pintura azul se mezcla con agua para diluirla más o menos. ¡Y todo se hace a mano para que se considere real!

Delft, una pequeña y hermosa ciudad cerca de La Haya, fue especial en su momento.

Royal Delft and Delft Pottery Museum - Public Transport Holland Shop

Sin embargo, su cerámica no solo se fabricó en dicha población. También se creaba en ciudades como Londres, Brístol o Ruan. Además, aunque luego perdiera popularidad frente a la cerámica inglesa de color crema, la porcelana azul neerlandesa ha sido muy imitada a lo largo del tiempo. Sobre todo a finales del siglo XIX, cuando estudiosos de las artes se interesaron por ella, produciendo réplicas casi exactas a las originales.

 

Visitado 87 veces, 1 visita(s) hoy