Fernando Fernández, Revista Visión CR.
Aunque su origen es difuso, se cree que se empezó a utilizar en los países con climas templados a orilla del Mediterráneo oriental, en Oriente Próximo. La Península de Anatolia, Líbano o Siria acogerían los primeros ejemplares de esta planta provenientes de una especie silvestre común con las coles y coliflores.

Ya antes del siglo I a.C. los romanos disfrutaban de esta sana verdura, que es el resultado de la selección y cruce artificial de las mejores variedades de col silvestre. Durante la época de dominio del Imperio Romano, esta verdura llegaría hasta la Península Itálica donde fue cultivada para consumo, llegando a ser muy popular. Pero sería mucho más tarde, a mediados del siglo XX, cuando su producción se desarrollaría en Europa.
En la actualidad existen muchas líneas de investigación asociadas al brócoli: tanto desde conseguir la mejora a nivel de especie, como por ejemplo para conseguir una variedad que se conserve mejor o que sea más resistente a nivel de cultivo, y por otra desde la perspectiva médica, ya que las investigaciones sobre su papel en la prevención del cáncer se continúan estudiando para dilucidar al máximo su potencial.

Estados Unidos es el mayor productor mundial
El Brócoli o Brécol es una verdura que está compuesto principalmente por agua en un 89%, lo que conlleva que su nivel de calorías aportadas al organismo tras su ingesta sea muy bajo con 30 kcal/100 gr, por lo que es muy conocido su uso en dietas de control de peso.
Su aporte en vitaminas le confiere un excelente valor nutricional ya que proporciona vitaminas del grupo B como las: B1, B2, B3, vitaminas E, vitamina A y Betacarotenos, así como vitamina C que contribuyen al mantenimiento de los tejidos corporales, aumentan la resistencia a las infecciones, regulan el correcto desarrollo del sistema nervioso e intervienen en el crecimiento, además de resultar beneficiosas para la elaboración de enzimas en el hígado y hormonas sexuales. También se otorgan al brócoli propiedades antioxidantes, colaborando en la formación del colágeno de los huesos, formación de masa ósea, glóbulos rojos y blancos.

De forma similar a la coliflor, con flores y tallos comestibles, pertenece a la familia de las Brassicaceae (la misma que la coliflor, la mostaza, la col, la acelga y el rábano), según la definición de la Enciclopedia Britannica (una plataforma de conocimiento y educación).
Presente hoy en casi todo el mundo, se trata de una verdura originaria del Mediterráneo oriental y Asia Menor, habiendo sido cultivada en Italia desde la época de la antigua Roma e introducida en Inglaterra años más tarde. El alimento llegó a América en el siglo XVIII, según explica la enciclopedia Britannica.
Beneficios para la salud
Sin embargo, su importancia en la alimentación por sus posibles beneficios para la salud sólo ha sido estudiada en las últimas décadas por investigadores de todo el mundo, y se ha comprobado que la hortaliza es rica en fibra alimentaria y diversas vitaminas y minerales.

Según expertos en nutrición, si se consume con regularidad, el brócoli puede ayudar al organismo beneficiando la salud, por ejemplo reduciendo las probabilidades de ACV y trombosis.
«El brócoli es una hortaliza, fuente de diversas fibras alimentarias y de varias vitaminas y minerales, como potasio, ácido fólico, calcio, magnesio, fósforo, fibras y compuestos bioactivos (sulforafano y glucosinolatos) y vitaminas A,C y K, lo que lo convierte en un alimento extremadamente rico en nutrientes», explica la nutricionista Andrea Ferrara, posgraduada por la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) y la Universidad de São Paulo (USP), Brasil.

Prevención del cáncer
Según un estudio realizado en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP, en Piracicaba, en el interior del estado brasileño de São Paulo, el brócoli (Brassica oleracea L. var. itálica) figura entre los alimentos funcionales que más han destacado en la prevencióin del cáncer por sus compuestos azufrados.
Otro estudio de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) corrobora esta información, atribuyendo especialmente a los compuestos glucosinolatos e isotiocianatos, dos fitoquímicos presentes en esta hortaliza, que han demostrado promover la prevención del cáncer, retrasar el desarrollo de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Por otra parte, se ha demostrado que los compuestos azufrados también son beneficiosos para el sistema vascular, ya que el sulforafano presente en la verdura previene la formación de placas de grasa en los vasos sanguíneos. También previene la aparición de vasos sanguíneos que alimentan y desarrollan tumores cancerosos.

Asimismo, el brócoli es un alimento bajo en grasas que ayuda a reducir los niveles de colesterol malo en sangre (LDL). Esto se debe al alto nivel de fibra que contiene, que ayuda a metabolizar las grasas de otros alimentos, contribuyendo así también al tránsito intestinal.
Y como el brócoli es rico en vitamina A y C, conocidas por su acción antioxidante, este alimento ayuda a neutralizar los radicales libres y, por tanto, el envejecimiento prematuro del organismo.
Finalmente, una investigación publicada en la revista científica ACS Central Science de la American Chemical Society descubrió que el brócoli tiene un componente que puede reducir la formación de coágulos sanguíneos dañinos que pueden provocar trombosis y/o accidente cerebro vascular (ACV).
Este estudio explora la implicación de 23 fitoquímicos electrófilos presentes en el brócoli que, combinados con un tipo de fármaco anticoagulante, proporcionan resultados óptimos.