Óscar Álvarez, politólogo.

Según la tradición fue llamado por Dios (Yahvé) a dejar su país y viajar a una tierra lejana donde se convertiría en el fundador de una nueva nación.
Acompañado de su esposa Saray y su sobrino Lot, migraron hasta Jarán, situada hacia el noroeste, entre la parte superior de los ríos Tigris y Eufrates. Desde allí bajaron hasta la tierra de Canaán más o menos hacia el año 1850 a.C.

Según la Biblia Abraham tenía entonces 75 años de edad. En Canaán llegó hasta el lugar sagrado de Siquem, hasta la encina de Moré. Luego Abraham viajó con Saray a Egipto donde conoció al faraón y finalmente regresó a la tierra de Canaán. El patriarca era entonces muy rico en ganado, plata y oro. Se instaló en Hebrón, donde construyó un altar al Señor.
En vista de que Saray era estéril y no podía darle hijos, le recomendó a Abraham acercarse a su esclava egipcia llamada Agar con el fin de procrear un descendiente. Al cabo del tiempo Abraham acepta el consejo y de su relación con Agar nació Ismael, quién era mitad hebreo y mitad egipcio.
Entonces surge un conflicto de celos entre Saray y Agar que termina con la huida de la esclava hacia el desierto. Más adelante, en plena ancianidad de ambos, nace finalmente un hijo de Abraham y Saray (ahora nombrada como Sara) que es circuncidado y recibe el nombre de Isaac.

Posteriormente viene el relato bíblico en el que Dios puso a prueba a Abraham y le pide el sacrificio de su hijo Isaac. El Patriarca acepta la voluntad del supremo pero en el momento final recibe un mensaje de rectificación: ya no tendrá que sacrificar a su hijo Isaac y bastará con el sacrificio de un cordero. Pero había pasado la prueba. Luego en la Biblia se relata el matrimonio entre Isaac y Rebeca y su descendencia.
Uno de los pasajes menos conocidos del Génesis refiere a que después de la muerte de Sara, Abraham volvió a tomar otra mujer, llamada Queturá, con la que tuvo seis descendientes. Y antes de morir el Patriarca dio todo cuanto poseía a Isaac y a los hijos que había tenido con su pareja. Según el relato Abraham vivió ciento setenta y cinco años y finalmente expiró y murió tras una vejez feliz, anciano y colmado de años. Es posible que el número de sus años de vida sea más bien simbólico de longevidad.
Sus hijos, Isaac e Ismael, lo sepultaron en la cueva de Macpelá, en el campo de Efrón, frente a Mambré.
Un tema para otro artículo sería referirse a la numerosa descendencia de Ismael, hijo de Abraham con su esclava egipcia y de la que nacieron doce príncipes de diferentes pueblos. Así también otro tema de estudio sería la descendencia de Isaac, de la que proviene Jacob, quién luego es llamado Israel y procrea los padres de las 12 tribus de Israel. Es muy interesante notar que ambos hijos del patriarca procrearon doce descendientes y líderes de pueblos.

Los musulmanes árabes consideran a Abraham y a Ismael como sus progenitores. Es decir que el islamismo sería descendiente de ambos.
En el cristianismo la genealogía de Jesús se remonta hasta Isaac, hijo de Abraham.
Para mi modesto entender Abraham fue el fundador del judaísmo, la religión monoteísta más antigua del mundo, el Patriarca de los israelitas y el primer integrante del pueblo y de la fe de los judíos. El abandonó los cultos politeístas propios de su tribu en Sumeria y se convirtió en creyente en un Dios único, creador de los cielos y de la tierra, de Adán y Eva y del género humano. El fue el primer referente genealógico del que disponemos los estudiosos de la historia del moderno estado de Israel.
Pero el Islam también venera a Abraham, llamado Ibrahim, y considerado Patriarca de los musulmanes. Y en la Biblia de los cristianos, dentro del Génesis, se considera a Abraham el primer patriarca, el origen y el padre en la formación del pueblo elegido por Dios.
Abraham entonces es el punto de convergencia espiritual y cultural de las tres grandes religiones abrahámicas que se consideran a sí mismas monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islamismo. Un verdadero punto de encuentro para el diálogo, la tolerancia, la cultura de paz y la cooperación interreligiosa que facilita el camino hacia la paz y la solución pacífica de los conflictos.
Abraham es el patriarca de la tolerancia.