«Somos polvo de estrellas»
(Carl Sagan, científico y astrónomo norteamericano, 1934-1996)
Adriana Núñez, Visión CR / Agencias de Prensa
El 20 de julio de 1969, mientras Michael Collins -piloto del módulo de mando- orbitaba a bordo del Apolo 11, Neil Armstrong y Edwin «Buzz» Aldrin, pisaron por primera vez la Luna, ese “romántico” satélite natural de la Tierra que abraza a diario los sueños y suspiros de millones de personas.

La fecha no solo quedó marcada en la memoria de los seres humanos que vivían en aquel entonces, quienes asombrados, presenciaron por televisión internacional la hazaña de la misión impulsada por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés), sino que desde ese preciso momento, el acontecimiento se grabó con letras doradas en la historia de la Humanidad.
Un total de 24 astronautas de la NASA viajaron a la Luna en las misiones designadas bajo el nombre de “Apolo”. No obstante, desde 1972, nadie más ha vuelto a pisar nuestro satélite natural.
Sin embargo, recientemente, una exitosa y renovada misión denominada Artemis II, ha estado desplegando importantes recursos y acumulando aún más datos y estudios, en preparación para un nuevo alunizaje.
Como parte de ese esfuerzo, los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Víctor J. Glover y Jeremy Hansen, permanecieron durante más de una semana a bordo de la nave espacial Orión, con la cual le dieron una vuelta a la Luna y realizaron numerosas maniobras.
La tripulación se encuentra ya de regreso en la Tierra después de que la cápsula en que viajaron hiciera contacto anoche, a las 20:07 hora del Este de EUA, 18:07 hora de Costa Rica, con las aguas del Océano Pacífico, cerca de California. La misión Artemis II recorrió una distancia total aproximada de 694,481 millas -cerca de 1,1 millones de kilómetros- durante sus más de 9 días de viaje alrededor de la Tierra y su satélite. Adicionalmente la nave Orión estableció un récord histórico de distancia humana de nuestro planeta, alcanzando un máximo de 406.772 km (252.756 millas).
Primer viaje tripulado del siglo XXI alrededor de la Luna

La misión Artemis II de la NASA se lanzó desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. el pasado 1 de abril de 2026, constituyéndose así en el primer viaje tripulado alrededor de la Luna del siglo XXI. El año que viene, otra misión similar, bajo el nombre de Artemis III, llevará a cabo nuevas pruebas y maniobras como parte del proceso de preparación para un próximo alunizaje.

Y es que la tecnología ha experimentado una gran evolución desde el día en que Neil Armstrong, en 1969, por vez primera puso pie en la Luna, acto que durante la misión de Apolo 11, significó «un pequeño paso para el hombre más un gran salto para la Humanidad».
La última vez que se repitió ese hecho trascendental, fue en 1972, cuando el comandante Eugene «Gene» Cernan, bajó a la superficie lunar durante la misión Apolo 17. Desde entonces, ningún otro astronauta ha podido estampar sus huellas en la polvorosa superficie del famoso satélite. Y para que eso ocurra nuevamente, según los científicos y técnicos de NASA, debemos esperar hasta que se ejecute la misión Artemis IV, que está planeada para el año 2028.
No obstante, el programa Artemis de la NASA ha marcado el exitoso regreso humano a la Luna, en el cual se destaca la prueba de la cápsula Orión y el cohete SLS, que -como hemos señalado- han alcanzado “distancias récord” de más de 406,000 km.
Según los medios de comunicación que cubrieron paso a paso esta nueva hazaña, “las misiones incluyen el sobrevuelo histórico de la cara oculta lunar, la búsqueda de hielo en el Polo Sur para agua/combustible y la validación de tecnologías para futuras bases permanentes y con miras al viaje hacia el planeta Marte”.
Valiosas conclusiones

Además del récord, que superó la distancia máxima de la Tierra alcanzada por el Apolo 13, otras conclusiones clave que deja la Misión Artemis II son las siguientes:
Se observaron y captaron imágenes detalladas de la cara oculta de la Luna, incluyendo la cuenca Aitken del Polo Sur.
Se probó el soporte vital y sistemas de la cápsula Orión con tripulación, demostrando su fiabilidad.
Superaron con éxito un fallo en el sistema de inodoro, demostrando la capacidad de respuesta de la tripulación y el control de la misión.
Más importante aún, Artemis II, III y siguientes, sientan las bases para la presencia humana sostenible en la Luna y el futuro viaje al Planeta Rojo.
La zona de aterrizaje seleccionada (Polo Sur) es clave para el descubrimiento de hielo en cráteres, vital para la supervivencia y combustible.
Por todo lo expuesto, para la NASA, los científicos y observadores del mundo, Artemis representa no solo un hito tecnológico, sino también un cambio hacia la colaboración comercial y científica internacional, con miras a la exploración del espacio profundo de manera sostenida.