Federico Paredes, analista agroambiental.

Con gran preocupación hemos visto cómo en varios sectores de la capital, se ha procedido a eliminar de raíz a majestuosos árboles de diferentes especies, por las razones que hayan sido.
El caso más llamativo quizás, es el de aquella hermosa fila de árboles de higuerón que, sembrados entre las instalaciones de Repretel y la carretera General Cañas, prodigaban una impresionante sombra sobre el carril que va de Alajuela a La Sabana.
En cierta ocasión los habían podado, pero como es lógico suponer, volvieron a desplegar sus majestuosas ramas sobre el pavimento y dando la impresión de que daban la bienvenida a los extranjeros que llegaban a Costa Rica por primera vez, esto es ,al país ecológico, verde o protector de la naturaleza.

En entornos urbanos se puede entender que ciertas especies de árboles rompen aceras o tuberías,con su sistema radicular o que, quizás, obstaculizan la visiónde los que están en el inmueble del frente.
Otro caso fue el de la eliminación por completo de una fila de enormes árbolesde casuarina, también llamado “pino australiano”, que se ubicaba en el costado sur de una propiedad con tapia, cerca de Momentum Pinares y el Centro Comercial Cronos, en Curridabat.
Fue tan impresionante presenciar la caída de estos gigantes por acción de las motosierras, que me animé a preguntarle a uno de los operarios que ¿cuál era la razón de esas talas?,“No se preocupe, me respondió, van a ser sustituidos por otra especie”. Han pasado más de dos años y aúns eguimos esperando que planten los nuevos.

A veces los árboles que son limítrofes entre dos propiedades son motivo de conflicto por la generación de hojas caídas en la propiedad ajenay los reclamos del afectado. Se determina, en estos casos, que la mejor forma de zanjar esta disputa es simplemente eliminándolos.
Algo muy diferente sucedió cuando las autoridades de Gobierno decidieron cosechar la madera de varias docenas de árboles de eucalipto del Parque Metropolitano La Sabana, y de sustituirlos por otros de especies nativas, de manera que se favoreciera,sobre todo,la avifauna local y la población de insectos benéficos (polinizadores).
En una era en que estamos siendo víctimas del desastre climático, la tendencia natural y frecuente debería ser sembrar árboles y arbustos, en vez de eliminar los que están en diferentes ubicaciones de las ciudades.
Los dendrólogos e ingenieros forestales son los profesionales indicados para señalar las especies arbóreas recomendadas a ser plantadas en las ciudades; aquellas que no rompan tuberías o fisuren aceras, las que sus diámetros no sean muy grandes, de tal forma que no ocupen mucho espacio donde están plantados e inclusive que no boten muchas hojas.

Lo ocurrido en la Ruta 1 o Interamericana Norte, algunos kilómetros después de San Ramón de Alajuela, evidencia que, en muchos casos, la falta de una cobertura arbórea es necesaria para “amarrar” el suelo.
La sobrecarga de agua en un suelo vulnerable, sobre el que se ha construido una carreteracomo ésta, provoca que“tajadas” de ese pavimento cedan al impacto de la época de lluvias y porciones de las vías o carreteras desaparezcan como por arte de magia.
Muchos gaviones o muros de contención no estarían ahí si esas laderas contiguo a las carreteras, estuvieran sembradas de árboles con un buen sistema radicularde manera que amarre esos suelos inestables.
En este punto es donde se debe de hacer efectiva la interdisciplinariedad, es decir, en donde la ingeniería vial o civil, se cruce con la ingeniería forestal o la geología, para determinar la condición del suelo sobre el que se construirá la carretera.
Los bulevares, las alamedas (por cierto, ese nombre deriva de conjunto de álamos) y las calles anchas con espacio en el centro de ambos carriles, deberían estar no solo adornadas sino constituidas por un conjunto pavimento- árboles.

Aquí el efecto de dar sombra no es tan importante como el de producir másoxígeno y atrapar más CO2 odióxido de carbono. No olvidemos el efecto amortiguador de ruido que también tienen.
Otra gran preocupación que sobreviene con la presencia de árboles cerca de edificios o casas es la vulnerabilidad de éstos ante vientos huracanados o fuertes lluvias, razón por la cual el monitoreo constante sobre la condición de las ramas se debe de dar y aplicar la poda técnica o los amarres preventivos que sean necesarios.
Árboles y arbustos son nuestros aliados en muy diversas maneras, pero tenemos que saber manejarlos; dentro de ese “manejo” es necesario satisfacer sus necesidades de fertilización, humedad, luz y control de plagas y enfermedades. De nada nos vale hacer una gran siembra de árboles cuando no les damos seguimiento en sudesarrollo.
Interioricemos el concepto de arborizar (o reforestar), en la seguridad de que siempre será mejor sembrar árboles, que cortarlos.
