El Budismo y Asoka

El Budismo y Asoka

Dr. Víctor Pérez Vargas, investigador académico y profesor universitario.

 

“Se había quedado dormido con la palabra sagrada OM, en los labios, y ahora se despertaba y contemplaba el mundo como un ser nuevo…”(HERMANN HESSE. Siddharta).

El Budismo es una escuela heterodoxa, “avaidika” (no védica). Su fundador, según la tradición, es SidhartaGautama, el Buda Sakyamuni (monje de la tribu Sakya).

Cuenta la tradición que Sidharta Gautama, príncipe Sakya, de casta militar (Kshatriya) nació al pie de los Himalayas, donde creció bajo la tutela de un consejo de sabios, aislado del mundo.

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En una salida de su palacio tuvo tres encuentros de profunda huella en su ánimo, tres visiones dolorosas: un mendigo anciano que le imploró limosna, un hombre agónico, cubierto de úlceras, a la orilla del camino y un cadáver en descomposición, sin sepultura.

En contraste con esto, también vio un ermitaño de profunda paz en su rostro. El futuro Buda tomó una decisión: convertirse en monje peregrino (Sanyasin), en busca de la liberación. Se cuenta que permaneció largo tiempo inmóvil, invulnerable ante Mara, el demonio tentador, mago de la ilusión cósmica (Maya) y logró así su Despertar.

Después de ayunos y abstinencias, reemplazó estas prácticas por la meditación.

 

Las cuatro nobles verdades y el noble óctuple sendero del Budismo

Toda su ética está fundada en las cuatro nobles verdades encontradas por Buda: la vida es sufrimiento; este sufrimiento tiene una causa, que es el deseo ignorante (avydia), el apego, la ignorancia; este sufrimiento puede cesar, a través del dominio de las pasiones y el conocimiento de la verdad; para ello existe un camino que es el noble óctuple sendero (recta opinión, recta voluntad, recto lenguaje, recta conducta, recta vida, recto esfuerzo, recta atención y recta contemplación).

Budismo: la Cuatro Nobles Verdades y la superación del sufrimiento

Teorías

En el budismo primitivo destacan cuatro teorías: la teoría del origen dependiente o de la causalidad, la teoría del Karma o de los efectos de toda acción, la teoría del cambio universal o de la impermanencia (a la manera de Heráclito) y la teoría de la no existencia del alma. Se ha caracterizado el budismo diciendo que se trata de un positivismo, de un fenomenalismo y de un empirismo.

 

Corrientes

Dos grandes corrientes hay en el Budismo: el Budismo Hinayana o Theravada, cuyo ideal es el Arhat o liberado, que por buscar la salvación personal se ha denominado “pequeño vehículo”, ramificación que a su vez se subdivide en dos sistemas: el Satrantika que es un realismo crítico que admite la posibilidad de la inferencia y el Valbhasikaque es un realismo absoluto que admite únicamente la percepción.

 

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En segundo lugar,tenemos el Budismo Mahayana, cuyo ideal es el Bodhisatva o salvador (representado como “el Señor compasivo con el loto en la mano”

AvalokiteshvaraPadmapani), busca la salvación de todos, por lo que ha sido denominado “el gran vehículo”, sistema que a su vez se subdivide en dos: el Madhyamika que es un relativismo casi nihilista y el Yogacara que es un idealismo subjetivo. Todas ellas predican el sendero del medio (el mismo Mesotes de los griegos).

Asoka

Asoka ha sido considerado por muchos como el más grande de todos los reyes de la India.[1] “Asokafue un rey justo que se refugió en el Budismo. La trascendencia de la conversión del emperador de Asoka al Budismo es resumida por el profesor Zimmer en los siguientes términos: “La conversión del rey Asoka a la religión budista tiene en Oriente una importancia comparable a la que tiene en Occidente la conversión de Constantino el Grande al cristianismo. Su imperial patronazgo elevó la doctrina, que había comenzado como una serie de exigentes ejercicios espirituales, a la posición de una religión próspera y popular muy difundida”.[2] En palabras de Charles Moore: “El mayor esfuerzo práctico en pro de las relaciones morales dentro del Estado y con otros Estados fue realizado por el gran emperador de la India Asoka, cuya temprana experiencia en la injusticia de la guerra, que causa sufrimiento al pueblo, lo llevó a la verdad de las nobles enseñanzas de Gautama, el Buda”.[3]

Aśoka - Wikipedia, a enciclopedia libre

Los Edictos de Asoka

La ocasión y el propósito de los Edictos se encuentran en íntima relación con un hecho histórico: la guerra Kalinga.[4]Cuando fue conquistado el país Kalinga, surgió en el espíritu del monarca una triple inquietud: el estudio del Dharma, el amor al Dharma y la inculcación del Dharma. Se comprendió entonces la conquista de la moral como la más importante conquista. Los Edictos del emperador Asoka reflejan esto. “En una de las inscripciones grabadas en la roca leemos: En lugar del sonido del tambor de guerra, se oye el sonido del tambor de Dharma, mientras se despliegan ante el pueblo maravillosos espectáculos de procesiones de carros, elefantes, iluminaciones y similares”.[5] Fueron escritos para que los pueblos y sus dirigentes, antes que intentar conquistas materiales, se dedicaran a la conquista de su propia moralidad; con tal propósito se les dotó de publicidad. “Este Edicto sobre la moralidad debe ser grabado en toda parte en pilares de piedra para que así perdure eternamente”.[6]Por todo el imperio, Asoka mandó erigir pilares o monumentos en los que inscribió los pensamientos compasivos de un budista arrepentido y justo, y no las palabras jactanciosas de un conquistador.

El emperador Asoka renunció a la violencia como instrumento de política estatal y predicó el humano entendimiento. como solución a los problemas del mundo. Aunque se manifestó como un líder religioso. se ha caracterizado principalmente como un maestro de la comprensión y la tolerancia. Toda su doctrina se puede sintetizar en una sola palabra: “Dharma”. Su misión fue entonces básicamente la determinación y propagación del Dharma. El contenido de esta palabra en sus Edictos significa principalmente “prescripciones éticas”. En ellos se reflejó su filosofía sobre la vida social; bajo una serie de principios religiosos y filosóficos, expresiones políticas y humanísticas propone su triple ideal: la conquista de nuestro propio ser, la comprensión humana hacia el prójimo y la contemplación de la Verdad, la cual se manifiesta al hombre a través del Dharma. Así la idea del Dharma es en el pensamiento de Asoka la idea central de toda una filosofía sobre la regulación de la vida en sociedad.

Edictos de Asoka el Grande - Enciclopedia de la Historia del Mundo

La importancia de los edictos de Asoka

Fueron Edictos dirigidos básicamente a encarar las tensiones y diferencias entre las clases sociales, las sectas religiosas, los pueblos y las naciones, con miras a una política constructiva en aras del bienestar humano. Las ideas o principios a través de los cuales se manifiesta el Dharma en el pensamiento de Asoka son de una vigencia que, al menos en lo que la humanidad tiene de historia, merece el calificativo de universal. La idea de tolerancia es el sustrato que sirve de fundamento a tal universalidad. El reiteraba la necesidad de promover los aspectos esenciales que se encuentran en todas las religiones. Decía: “Uno no debe criticar otras sectas y mostrarse orgulloso de la propia, antes bien debe tratar de comprender los puntos de vista de las otras religiones y captar los defectos de la propia”.[7]

Las ideas que sirven hoy de sustento teórico e ideal a la Organización de las Naciones Unidas, ya se había expresado en las palabras de Asoka, donde el ideal de una comunidad mundial fundamentada en el sustrato común del Dharma, constante y universal, es el tema central de su pensamiento sobre las relaciones interhumanas en un plano interestatal.

 

El sentido finalista de los edictos se manifiesta en una cuádruple dirección. Las reglas de la moralidad son:

— para gobernar de acuerdo con el Dharma,

— para administrar justicia de conformidad con el Dharma,

— para promover el avance del pueblo hacia la felicidad según el Dharma y

— para protegerle de acuerdo al Dharma.

La idea de la finalidad implícita en el Derecho Positivo se puede encontrar en el mismo fundamento de la proclamación de los Edictos. Se afirma: “Considero la promoción del bienestar del pueblo mi mayor deber”,[8]idea que, a lo largo de la misma tradición occidental, también se ha venido manifestando como la explicación del ser del derecho, en todas aquellas concepciones que no se limitan a una unilateral comprensión de lo jurídico refiriendo éste solamente a su aspecto fáctico (social o histórico) o a su aspecto normativo (lógico o efectivo), sino que intentan comprender el Derecho también a través de la naturaleza esencialmente finalista del quehacer humano, a través de la comprensión del elemento axiológico del ser mismo del Derecho (concepción tridimensional del Derecho de Del Vecchio, Carlos Fernández Sessarego y Miguel Reale).

La función judicial

Contienen los Edictos del emperador Asoka una serie de reflexiones sobre la función judicial. El problema del Juez y el Derecho es visto en los siguientes términos:[9]La caracterización de la función judicial que se hace en el Edicto IV, del capítulo relativo a la administración pública, promulgación de la moralidad y administración de justicia, tiene un eje esencial: la imparcialidad. Aparece aquí el funcionario judicial como aquel sujeto que no puede ni debe estar de parte de ninguno de los contendientes, más bien como aquel para quien la contienda carece de interés personal y el fin de su actuación es determinar cuidadosamente los dones y deberes que corresponden a los hombres, para lo cual “se le ha dado discrecionalidad en lo que se refiere a la distribución de los honores y a la imposición de las sanciones”.[10] Todas estas consideraciones se concretan en el Edicto 1: “Este Edicto ha sido inscrito aquí para recordar a los funcionarios judiciales de esta ciudad que deben tratar en todo tiempo de evitar la injusta imposición de prisión y torturas”.[11]

Conclusiones

Aunque muchas veces se cree, en Occidente, que hacer Filosofía del Derecho es determinar elementos conceptuales del ser de lo jurídico, existen sin embargo múltiples y diversas formas de hacer Filosofía del Derecho; de ellas tal vez la más auténtica es la que se hace en forma vital, como experiencia de lo jurídico o proyección legislativa del Derecho.

McKeon, Richard P. : Photographic Archive : The University of Chicago
Richard P. McKeon´.

Esta última es la forma escogida por Asoka; lo cierto es que su obra es Filosofía vital y creativa del Derecho, por lo que sus concepciones distan poco en contenido, aunque mucho en forma y expresión de las ideas occidentales de un Aristóteles, un Cicerón o un Tomás de Aquino.

El profesor Richard McKeon, de la Universidad de Chicago, expresa que los Edictos de Asoka “son las proclamaciones de un hombre que había adquirido enorme poder pero quien había vivido un cambio en su corazón… tienen una universalidad que trasciende los límites de las clases”.[12]

[1] Véase SCHULBERG, LUCILLE, India histórica, Time Life Internacional Nederland, N.V., 1968, ps 72 y ss.

[2] ZIMMER, Filosofías de la India, Eudeba, Universitaria de Buenos Aires, 1965, ps 384-386.

[3] MOORE, CHARLES, The Indian Mind, Essentials of Indian Philosophy and Culture, Univ. of Hawai Press, East-West, Center Press, Honolulu, 1967, p. 285.

[4] Véase ASOKA, Edictos. (Rock Edict. XIII, Phoenix Books, The University of Chicago Press, Chicago, 1966), p. 27.

[5] ZIMMER, HEINRICH, op. cit., p. 390.

[6] ASOKA, op. cit., p. 36.

[7] MOORE, CH., op.ult. cit., p. 348.

[8] ASOKA; p. 38.

[9] ASOKA; op. cit., p. 60.

[10] Ibid, p. 63

[11] Ibid, p. 63.

[12] Nikan& Richard McKeon, Asoka Edicts (Foreword) Phoenix Books, The University of Chicago Press, Chicago, 1866).  p. VIII.

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