Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.

Existen comentarios que no deben pasar desapercibidos. Lástima que son vertidos en un barril sin fondo para los dirigentes de nuestro futbol.
La Selección Sub-17 regresó del mundial, después de varios años ausente, y sus integrantes no calificaron frente a los visores europeos de jóvenes talentos.
Es importante aclarar que Costa Rica clasificó a ese Mundial, porque se aumentaron a 48 los equipos participantes. La selección empató 1 a 1 ante Emiratos Árabes Unidos, perdió 1 a 0 frente a Senegal y cayó 3 a 1 frente a Croacia.

Los marcadores no son lo importante, sino la forma cómo se desempeñaron los futuros jugadores de nuestro futbol. 9 de Alajuelense, 5 de Saprissa, 3 de Herediano, uno de Cartaginés, uno de Carmelita, uno de Sporting FC y uno de San Carlos.
José Luis Rodríguez, (El Puma), en everardoherrera.com, se destapó con lo sucedido en este Mundial Sub-17. Este representante de jugadores, asistió con la esperanza de que los visores europeos se fijaran en alguna de nuestras figuras. Eso no sucedió.
La conclusión de Rodríguez y de los caza talentos europeos fue tajante: “Costa Rica jugó temerosa, sin personalidad y sin una idea clara. Pasamos defendiendo todos los partidos”.

Destaca, que son jugadores con una buena preparación física, pero faltos de talento, por la formación que les brindan en los equipos a los cuales pertenecen.
Según su apreciación, Costa Rica en los partidos defendió demasiado, no propuso ofensivamente, no ganaron en el juego uno contra uno. En otras palabras no mostró futbol. Mostró picapiedras que meten pata, coraje, corren, se barren, sin tener esa chispa creativa.
El futbol mundial está cambiando. Ya no se basa en la velocidad, ni siquiera en las transiciones, como hace un par de años. Ahora se trata de duelos y duelos. El jugar uno contra uno.
El futbol moderno ahora parte de los defensores que deben enfrentarse a los delanteros casi en cada jugada, por lo que los defensas ya no se limitan a defender, sino que deben convertirse en los primeros atacantes y dominar el balón como un jugador habilidoso.

Para el mundial del 2022, el futbol se había vuelto aburrido, demasiado homogéneo tácticamente. Ya la presión alta, si no se realizaba de buena manera, era el comienzo de la debacle en la cancha.
El futbol que comenzó a ser el más efectivo fue confiar en la creatividad individual, como lo hizo Argentina en ese mundial. Para entenderlo mejor: el juego posicional está pasando a un futbol que se sustenta en el talento individual.
Según la conclusión de los visores europeos, es que la Selección Sub-17 jugó un juego mecánico posicional tácticamente, pero carece de jugadores que puedan desequilibrar con el balón.
¿Tiene la culpa Randall Row, entrenador de esta selección? Una selección no es para formar jugadores. La formación debe darse en las Ligas Menores de los equipos.
La pregunta brota a la vista: ¿Será que solo estamos buscando jugadores altos y fuertes, picapiedras, como llevó esta selección, sin importar si tenían talento?

Aquí surge el reto: ¿tienen los equipos de primera división jugadores talentosos que puedan ganar un uno contra uno como lo exige el futbol moderno? ¿Están abocados los equipos en Liga Menor en pulir y formar el talento del jugador?
Por ahí viene el fracaso de la Selección Mayor, que no tuvo un solo jugador desequilibrante en la cancha y quiso clasificarse con picapiedras.
*El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto
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