Fernando Fernández, Revista Visión CR.
Hoy visitaremos, en nuestro acostumbrado «tour» de los jueves, Lauterbrunnen, un pintoresco pueblo enclavado en el corazón de los Alpes suizos.
Lauterbrunnen tiene una rica historia que se remonta a tiempos romanos. Su nombre, que significa «muchos manantiales» o «fuentes claras», hace referencia a las numerosas cascadas que caen por los acantilados que rodean el valle
Este auténtico paraíso alpino salpicado de postales, a cual más bella, se encuentra en la región suiza de Oberland Bernés. El bucólico pueblo de Lauterbrunnen es la puerta de entrada a este impresionante valle donde se viene a caminar y conquistar cimas con miradores de vértigo.

En el valle de Lauterbrunnen, en la parte posterior, aguarda una sorpresa natural. Para llegar a ella, se pueden tomar dos caminos: el sendero de alta montaña que parte del pueblo de Mürren o la antigua senda desde Stechelberg. Este sendero discurre por el valle de Wengen-Mürren-Lauterbrunnen, un área declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001.
En el camino es fácil saber por qué bautizaron con el nombre de Lauterbrunnen no solo la localidad, sino también el valle: Lauter brunnen significa ‘cascadas ruidosas’, y es que en el lugar hay un total de 72 estruendosos saltos de agua que son todo un espectáculo. En el camino que las recorre se pueden encontrar glaciares y lagos, arroyos donde beben cabras y cielos azules por los que se ven volar a las águilas.

Los paneles informativos guían por lugares como la famosa cascada de Stauggachfall, con una caída de 300 metros que inspiró a poetas como Johann Wolfgang von Goethe. Otra imperdible es la Mürrenbachfall, compuesta por cinco cascadas que caen 750 metros por las paredes del Mürrenfluh y que pueden verse en primer plano desde el funicular.
Sin embargo, si hay algún conjunto de saltos de agua famosos en la zona ese es el de las Trümmelbachfälle. La mayor cascada subterránea de Europa llena de estruendo el interior de la montaña, por donde se entrelazan galerías, túneles, senderos y plataformas. Este monumento natural, compuesto de diez cascadas glaciares, transporta 20.000 litros de agua por segundo en un laberinto de una belleza difícil de ignorar.

La pequeña localidad centra sus actividades en sus alrededores, pero también guarda rincones llenos de historia e interés que forman parte de la cultura y la idiosincrasia del lugar. Uno de ellos es el Museo del Valle de Lauterbrunnen, ubicado en un antiguo molino del siglo XVI donde se expone material relacionado con la vida y el trabajo de antaño.
Labores como encaje de bolillos, temas como la cocina alpina u oficios como el trabajo de la madera o la extracción de hierro, además de la estrecha relación de los habitantes del valle con el alpinismo y una colección de esquís de diferentes épocas copan las salas de este pequeño espacio lleno de datos interesantes.

Andar por las calles también es obligatorio en este pueblecito. La planicie en la que se encuentra hace del paseo entre callecitas y casas de cuento sea muy agradable. Además, algunos puntos tienen maravillosas vistas del entorno, como la iglesia frente a la cascada de Staubbach. Su calle principal también es una de las más bonitas que puede verse en Suiza, con sus cabañas de madera enmarcadas por las montañas circundantes.

Suiza es conocida por su buena conexión en transporte público, pero también por la belleza que se puede admirar en muchos de sus trayectos. Lauterbrunnen es un punto de partida de los destinos de excursión más famosos de la región del Jungfrau. El valle de Lauterbrunnen es un privilegiado en este sentido, pues su conexión con pueblos y picos que le rodean la hacen interesante para una escapada en cualquier época del año.
Un buen ejemplo es el tren cremallera Wengernalpbahn, el tren continuo más largo de la región de Jungfrau, que comunica la localidad con la de Grindelwald y Kleine Scheidegg. Este pequeño convoy, con una panorámica impresionante, abastece desde hace años a Wengen, cerrado al tráfico. Desde Lauterbrunnen hasta Mürren también se puede hacer un recorrido cuyo primer tramo es en teleférico hasta Grütschalp y de ahí en ferrocarril hasta Mürren.

Wengen y Mürren están cerrados al tráfico rodado, pero están bien conectados con el valle y desde ellos se pueden tener unas vistas privilegiadas del Eiger, el Mönche y el Jungfrau de fondo. Las numerosas rutas de senderismo que parten tanto desde el valle como desde estos puntos garantizan que, en un viaje a Lauterbrunnen, es imposible aburrirse.
Además, la zona está llena de eventos y las posibilidades de hacer actividades son numerosas. El próximo lunes 7 de octubre se realiza el mercado anual de Grindelwald, donde pequeños puestos ofrecen desde golosinas hasta artesanía local y aromas únicos, con bocados típicos que hacen del plan algo irresistible. En el mismo pueblo, en octubre, se celebra el Cattle show, donde se decide cuál es la vaca más bella del valle.

Y el 28 de noviembre da comienzo el mercadillo de Navidad de Lauterbrunnen, donde la calle principal se llena de luces, adornos, puestecitos con adornos navideños, dulces y actividades para todas las edades en un entorno idílico a pocas semanas del inicio del invierno.