- Bajo la batuta de Andrés Salado, maestro titular de la Orquesta Sinfónica Nacional, la obra se presentará durante seis fechas en el Teatro Nacional, como proyecto central de la Temporada de Ópera y Zarzuela 2025 de la Compañía Lírica.
- En la producción, que cuenta con la colaboración de artistas y organizaciones tanto españolas como locales, participan más de 120 personas que conforman “un elenco nacional e internacional de primer nivel”
Adriana Núñez, periodista Visión CR
(Foto de portada; cartel publicitario de la obra utilizado durante el 4to Festival de Zarzuela y Opera de Madrid, junio 2025)
«¡Ay, qué ricos son los hombres, cuando están enamorados!»
(De: El Barberillo de Lavapiés)

Tal y como lo reseña la autora española María de los Ángeles Chapa Bezanilla, en un artículo publicado por la Fundación Juan March de Madrid, titulado “La zarzuela en la América hispana”, en nuestro continente “el término zarzuela ya era conocido en 1768.”
Así lo constatan algunos investigadores locales de este género musical, que según March, desde su aparición y hasta 1799, habría sufrido una notoria caída, “por lo que tanto los compositores como los intérpretes de diferentes territorios hispanoamericanos, se vieron obligados a dedicar sus esfuerzos a la elaboración de comedias con música, para presentarlas con el único objetivo de lograr el sustento, mediante actividades favorecidas tanto por el público como por los empresarios”
Gracias a ese esfuerzo y al hecho de que los compositores, sobre todo durante los primeros años del siglo XIX, lograron darle “variedad” y mezclar en los espectáculos teatrales “tonadillas, sainetes y seguidillas” nuevamente consiguieron satisfacer el gusto de los espectadores y «generar el caldo de cultivo” que propició en esa época, el fuerte renacimiento de la zarzuela. De acuerdo con Chapa Bezanilla, específicamente en Centroamérica, “el género alcanzó cierto relieve en Guatemala y Costa Rica”.

Precisamente en nuestra región, la actividad se vio favorecida tras la inauguración del Teatro Nacional -en 1897- y en virtud de la creación de zarzuelas tales como “Los dos huérfanos”, de Manuel García y “El marqués de Talamanca”, de Eduardo Cuevas. Según la articulista, “entre los compositores costarricenses que mantuvieron en boga el género durante el siglo XX, sobresalen Julio Mata, con su obra en tres actos “Toyupán” (1938), y Enrique Núñez, con “Ensueños de Nochebuena”, cuya letra se debe a la destacada escritora Carmen Lyra.”
Lo cierto es que la zarzuela ha encontrado siempre un nicho entre los ticos, aunque a veces pasan años antes de que a los escenarios nacionales, regresen las compañías extranjeras o se presenten producciones propias de envergadura.
Esfuerzos conjuntos realizan la magia
Pues este año, el Teatro Nacional estará marcando un nuevo “resurgimiento” en el país, de este género musical-teatral que nació en el Palacio de la Zarzuela de Madrid, en el siglo XVII.

Sus obras combinan música, canto, danza y texto y en ellas se abordan -con jocosidad e ironía- temas variados que incluyen desde las costumbres populares, cotidianeidad e historia hasta fantasía, enmarcados todos en el folclore y tradiciones españolas.
El reencuentro del público costarricense con la Zarzuela, se producirá mediante la presentación -por primera vez en Costa Rica- de la obra “El Barberillo de Lavapiés” que -gracias a la colaboración del Teatro de la Zarzuela de Madrid, Ministerio de Cultura de España y de varias instituciones costarricenses- se presentará del 25 de julio al 3 de agosto en el hermoso escenario de nuestra joya arquitectónica capitalina.
La puesta en escena es una zarzuela en tres actos escrita en verso, con libreto de Luis Mariano de Larra y música del maestro Francisco Asenjo Barbieri, y se estrenó precisamente en el Teatro de la Zarzuela el 19 de diciembre de 1874, sitio donde cosechó enorme éxito tanto por parte de la crítica como de los asistentes a las funciones ofrecidas.

El Barberillo de Lavapiés es una historia de amor ambientada en el Madrid del siglo XVIII, en la cual las conspiraciones políticas y el ambiente popular se mezclan con las aventuras de Lamparilla, un barbero ingenioso, y de Paloma, una costurera, quienes se ven envueltos en una serie de enredos y situaciones cómicas.
En la producción que se ofrecerá al público costarricense – bajo la dirección musical de Andrés Salado y la dirección escénica de Begoña Quiñones- participan la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), el Coro Sinfónico Nacional, la Compañía Nacional de Danza, y la de Cámara de Danza de la Universidad Nacional, el barítono español Borja Quiza en el papel de «Lamparilla», la mezzosoprano Andrea Rey como «Paloma», y el tenor Andrés Sulbarán como «don Luis». La coreografía estará a cargo de Verónica Garzón.
El precio de las entradas oscila entre los 3.250 y 25.000 colones, según sea la ubicación de asientos seleccionada. Están a disposición en la Boletería del Teatro Nacional y se pueden adquirir tanto presencialmente como en línea.
Ciertamente, la zarzuela «El Barberillo de Lavapiés» será siempre un espectáculo imperdible para quienes aman ese género lírico español.