Seamos más como los cavernícolas

Seamos más como los cavernícolas

Mario Rodríguez, abogado y comunicador.

¿Un insulto?Quizás, ha escuchado las frases: “parece un Neandertal” o “es como un cavernícola”. Pues, definitivamente, estábamos equivocados en torno a nuestros parientes lejanos.

Ignacio Martínez: Benjamina y la historia de la humanidad
Ignacio Martínez.

Recomiendo escuchar las conferencias del paleontólogo Ignacio Martínez Mendizábal (YouTube), quien desde el año 1984 se dedica a desentrañar los secretos de la humanidad, en el yacimiento de Atapuerca, a 12 kilómetros de la ciudad española de Burgos.

Atapuerca. Uno de los lugares más importantes para descubrir la evolución humana, donde existen 11 yacimientos, siendo que, el más antiguo tiene un millón y medio de años,conservándose los fósiles de las primeras personas que llegaron a Europa, probablemente desde África, con una representación de todas las especies que han habitado el viejo continente, obviamente, los Homo Sapiens, los Neandertales, y, los Homo Antecesor, entre otros.

Yacimiento de Atapuerca en Atapuerca | spain.info
Yacimiento de Atapuerca en Atapuerca.

Nuestro origen. El conocer de dónde venimos, debería ser una materia de obligado estudio en todos los centros educativos, porque primero que todo, permite desmitificar ciertas creencias enraizadas principalmente por las religiones dominantes en el planeta, pero, además, saber de dónde procedemos, también es una forma de sensibilizarnos hacia el trato con las demás criaturas de la naturaleza, y, en especial con los animales. Hace poco, un estudio revelaba que, las huellas dactilares de los humanos son casi iguales a las de los koalas (Universidad de Adelaida), lo cual es significativamente sorprendente.

Somos animales. Es más, compartimos el 99% del ADN con los chimpancés, y, hace unos 4.4 a 6 millones de años, teníamos un ancestro común, o sea, somos primos de los homínidos. Creen los paleontólogos que, ese ancestro en común, denominada como Ardipithecus ramidus, era hembra (llamada Ardi), medía unos 120 centímetros, pesaba 50 kilogramos, era bípeda y arborícola, con un tamaño del cerebro de 350 centímetros cúbicos (Science, 2 de octubre de 2009). Al parecer todos los homínidos provenimos de “Ardi”.

Chimpancé (Pan troglodytes) · Naturalista Costa Rica
Los humanos compartimos el 99% del ADN con los chimpancés,

Indica el experto Martínez Mendizábal que no eran tan primitivos, ni eran simios grandes, por el contrario, podían medir 1.70 metros en promedio, y pesar unos 100 kilogramos, en el caso de los masculinos, y además: “Los Neandertales podían hablar, de una forma bastante similar alas nuestras, se ocupaban de las personas vulnerables del grupo, que nadie se quede atrás parecía ser la consigna, se ocupaban de sus muertos, eso no lo hace ningún animal, ya desde hace 500 mil años, eran muy humanos…”.

Todo esto logra dejar atrás los mitos acerca de nuestros parientes lejanos, con los cuales precisamente convivimos hace miles de años, antes de que se extinguieran por causas que aún se desconocen, aunque, hace poco se descubrió que un porcentaje importante de la población europea actual cuenta con un 3% de ADN Neandertal, es decir, se dio una hibridación con nosotros los Sapiens.

El conmovedor duelo de la chimpancé Natalia | Plaza Podcast
El conmovedor duelo de la chimpancé Natalia.

Datos reveladores son, la forma como cuidaban de sus pares, y, el cómo se preocupaban luego de fallecidos, aunque, curioso es que, algunos animales no humanos, quizás de forma muy rara, también se ocupan por sus muertos, por ejemplo, la chimpancé Natalia, cargó a su hijo muerto por tres meses, en señal de duelo (https://www.infobae.com/mascotas/2024/05/15/la-desgarradora-historia-de-natalia-la-chimpance-que-lleva-tres-meses-cuidando-el-cadaver-de-su-bebe/); en el mismo orden, “… los elefantes asiáticos (…) llegan a cargar durante días los cadáveres de sus crías hasta conseguir el sitio apropiado donde sepultarlos, mientras con sus trompas lanzan barritos de lamento” (https://www.bbc.com/mundo/articles/cj5624e5y51o). Simplemente, no nos dejan de sorprender los animales no humanos.

El amor. Ahora bien, señala el paleontólogo de repetida cita que, dos ejemplos evidencian la importancia del amor en nuestros antepasados, constituyéndose en un elemento determinante en la evolución del ser humano. En ese sentido, el padre de la teoría de la evolución -Charles Darwin-, “… si bien no desarrolló una teoría explícita del amor romántico, sí reconoció la importancia del amor y los lazos familiares para la supervivencia de las especies y para el bienestar humano”, encontrándose en estas dos situaciones, una clara muestra de ello -aunque Darwin no se llegó a enterar de estos hallazgos-, veamos:

Benjamina, “la más querida”: el fósil de Atapuerca que mostró el paso del afecto al amor
Benjamina, “la más querida”: el fósil de Atapuerca que mostró el paso del afecto al amor.

La más querida. Descubierta en el 2001, “Benjamina” (la más querida en hebreo) una niña de entre 10- 12 años, tenía el cráneo deforme,  hasta que por medio de neurólogos, se descubrió que esta había sufrido de craneosinostosis temprana, ello consiste en que los huesos del cráneo se fusionaron dentro del vientre materno, por lo que este no creció correctamente, y ello, quizás, provocó una disminución psicomotora, es decir, una niña diferente a los demás, pero llegó hasta los 12 años, no siendo rechazada por el grupo, a diferencia de los demás animales que, en estos casos desechan a sus crías, por temas de selectividad natural, menciona Martínez Mendizábal, quien conoce bien del caso, pues, fue parte del descubrimiento del cráneo de “Benjamina”, en la Sima (cavidad) de los huesos, yacimiento de Atapuerca.

Los restos de Tina, una neandertal con síndrome de Down, nos hablan del altruismo en la prehistoria | WIRED
Los restos de Tina, una neandertal con síndrome de Down, nos hablan del altruismo en la prehistoria.

Al respecto, es verdaderamente revelador este descubrimiento, pues, la niña perteneciente a la especie Homo heidelbergensis, fue cuidada, protegida, amada por su comunidad, por su grupo, lo cual revela la importancia del altruismo y del amor de nuestros antepasados, es decir, personas humanas, en donde el amor se reveló a la selección natural.

Tina. El segundo caso, se trata de una niña de unos seis años, a quien bautizaron como “Tina”. Sus restos fueron localizados en Valencia (yacimiento de Cova Negra), en el año 1989, pero recién se analizaron estos, determinando que probablemente tenía síndrome de Down. Dichos restos tienen una antigüedad de entre 273.000 y 146.000 años, y pertenecen a los Neandertales.

Neandertales: mitos y realidad a debate en un simposio internacional en la Facultad de Biología - Actualidad - Universidad de Barcelona
Nuestros ancestros eran tan o más humanos que nosotros.

Nuevamente, impresiona como, la niña no fue abandonada, por el contrario, fue cuidada, y como parte del grupo se le brindó protección a pesar de ser diferente a los demás. Imaginemos todos los peligros (clima, animales, etc.) a los cuales estaban expuestos los humanos, pero, a pesar de todo ello, “Tina” fue cuidada, y vivió hasta los seis años.

Conclusión. La próxima ocasión que desee referirse a alguna persona como Neandertal o cavernícola, recuerde que, quizás no sea un insulto, sino todo lo contrario, pues, hace muchos miles de años, nuestros ancestros eran tan o más humanos que nosotros.

 

 

 

 

Visitado 124 veces, 1 visita(s) hoy