Sí, el corazón puede romperse

Sí, el corazón puede romperse

“Llueve en el corazón, llueve en el alma”

(Mario Benedetti)

Adriana Núñez, periodista Visión CR

Durante una larga conversación sostenida hace un par de años con una gran amiga, ambas coincidíamos en que el corazón era como el cuadernito o diario en el que antaño, muchas niñas y adolescentes apuntaban los momentos más significativos de sus vidas, fuesen felices o dolorosos.

Y es que poner en blanco y negro las emociones es un ejercicio liberador; como también lo es tener a alguien de confianza con quien compartir las preocupaciones y angustias. Posiblemente aquellas personas que así lo hicieron, lograron oportunamente, sacar de su interior los episodios negativos que podrían haberles acarreado serios problemas de salud.

Lastimosamente, con el transcurrir de los años, presos de la tecnología, redes sociales, etc. esa sana costumbre se ha ido perdiendo y en un mundo cada día más deshumanizado y egoísta, muchas personas simulan estar bien, mientras apechugan con duras situaciones que les van marcando por dentro. Ni lo escriben ni lo cuentan, pues no saben si sus allegados lo tomarán a broma, lo divulgarán a los cuatro vientos, saldrán corriendo o simplemente mirarán hacia otro lado con tal de no involucrarse.

Quizás esas sean algunas de las razones por las cuales, ante multitud de casos reportados, la ciencia actualmente reconoce un síndrome que se denomina “del corazón roto”.

El corazón es como “un libro de vida”, en el que -para bien o para mal-van quedando marcadas las señas de todo aquello que impacta la existencia de los seres humanos, Y si algunas de esas circunstancias son profundamente dolorosas y no se airean a tiempo, se convierten en heridas que no cicatrizan con facilidad porque dan pie a crisis y padecimientos.

Por eso hoy vamos a hablar del Síndrome del Corazón Roto, descrito magistralmente por especialistas y médicos de la Clínica Mayo.

Crisis que afecta visiblemente al corazón

El síndrome del corazón roto es, efectivamente, una afección cardíaca “que a menudo se debe a situaciones estresantes y emociones extremas”, aunque también puede surgir debido a una enfermedad física grave o tras una cirugía.

Aunque algunos doctores señalan que suele ser temporal, lo cierto es que en algunos casos, “quienes lo padecen pueden continuar sintiéndose mal aún después de que el corazón se cure”.

Soledad, abandono, rupturas, pérdidas, traumas físicos…pueden «romper» el corazón

Según los expertos, las personas que enfrentan ese síndrome “pueden experimentar un dolor repentino en el pecho y seguramente pensarán que están teniendo un ataque cardíaco”.  No obstante, el problema afecta solo una parte del corazón pues “interrumpe brevemente la forma en que ese órgano bombea sangre”. El resto del corazón sigue funcionando como de costumbre y solo a veces, se contrae con más fuerza.

La buena noticia es que, tal y como lo afirma la Clínica Mayo, “los síntomas que provoca el síndrome del corazón roto, los cuales se conocen por varios nombres tales como: miocardiopatía por estrés, síndrome de abombamiento apical o miocardiopatía de Takotsubo”, se tratan con medicamentos que lógicamente, deben ser recetados por un doctor.

Señales que alertan:

Cuando se produce un ataque cardíaco, el episodio suele darse por una obstrucción total o casi total de una arteria del corazón.

No es así en el caso del síndrome del corazón roto, donde las arterias no presentan obstrucción alguna. Sin embargo, sí es posible que disminuya el flujo sanguíneo en ellas.

Pero como los síntomas pueden ser similares a los del ataque cardíaco, siempre habrá que consultar de inmediato con el 911 o con un médico, ciertas señales “del corazón roto” como las siguientes: dolor intenso y continuo en el pecho, falta de aire, latidos muy rápidos o irregulares.

Por otra parte, hay que destacar que entre las situaciones más frecuentes que pueden ocasionar la aparición de este síndrome, los mismos galenos citan las siguientes: un trauma físico o emocional intenso -como puede ser una ruptura sentimental o una discusión acalorada- la pérdida de un ser querido, un accidente grave, enfrentarse a una intervención quirúrgica o la aparición repentina de una enfermedad, entre otras.

En realidad, la causa exacta que provoca el síndrome del corazón roto, aún no está claramente definida, a pesar de que muchos investigadores consideran que entra en juego “un aumento repentino de las hormonas del estrés, como la adrenalina, que podría causar un daño temporal al corazón de algunas personas”.

Adicionalmente se menciona que experimentar “una opresión temporal de las arterias grandes o pequeñas del corazón, puede desempeñar un papel en el desarrollo del síndrome del corazón roto, afección que podría ocasionar que la estructura del músculo cardíaco de los individuos que la padecen, pueda sufrir un cambio.

Busque orientación si se siente agobiado y triste por alguna pérdida, discusión, ruptura o enfermedad

Lo que sí es recurrente, es que tanto un suceso físico como emocional muy intenso, que provoca reacciones igualmente fuertes, puede desencadenar el “síndrome del corazón roto”. Tristeza, pérdidas, soledad, abandono, conflictos, separaciones. Todo ello puede “romper el corazón”.

¿Cómo evitar los daños temporales o permanentes?

Comunique sus emociones a tiempo. Si no puede verbalizar sus legítimos sentimientos pausada y claramente, escríbalos. Trate de no acumular negatividad, frustración y dolor sin canalizarlos correctamente.

Si no cuenta con confidentes o amigos cercanos, acuda a un profesional en psicología o a un orientador que pueda aconsejarle cómo proceder. Y procure siempre entrenar su mente para soltar lo que le agobie, aunque sea por un tiempo prudencial, que le permita bajar la intensidad de sus reacciones y evitar pensamientos lacerantes. Buscar ayuda es importante.

Proteger el corazón, motor de vida, es fundamental. Cuide el suyo para que no se rompa y procure no afectar el de los demás.

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