Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
Bryan Ruiz borró el plan de “renovación generacional” impulsado por la Federación de Futbol.Hace cinco años, durante el interinato de Ronald González como entrenador, los dirigentes de la Federación de Futbol lanzaron como innovación el plan denominado “proceso de renovación generacional”.
Un proyecto que publicitaron a largo plazo, donde el objetivo era mejorar el nivel de la Selección, por lo que pedían paciencia, más allá de los resultados de cada partido.

Para iniciar esa renovación nombraron al colombiano Luis Fernando Suárez, como entrenador del seleccionado, contratado bajo el criterio de que le gustaba trabajar con jóvenes figuras.
La primera decisión, para este “recambio generacional”, fue eliminar de la Selección Nacional todos los jugadores mayores de 25 años sin importar su rendimiento.
Para velar por este proceso y asesorar a Suárez, en octubre del 2021, los dirigentes nombraron una Comisión Técnica al mando de Jafet Soto, impulsor de esta “renovación generacional”, con el soporte de Abel Garbanzo y Angel Catalina.

Luis Fernando Suárez fue despedido después del Mundial 2022, su lugar fue ocupado por Miguel “Piojo” Herrera, cesado al no clasificarse al pasado Mundial, y contrataron a Fernando “Bocha” Batista para que continuaran por el “proceso de renovación generacional”.
La historia reciente es conocida, el despido del “Bocha” por los malos resultados y el peligro de descender a la Liga B de CONCACAF, llevó a los federativos a nombrar a Bryan Ruiz como emergente para dirigir los partidos frente a Nicaragua y Haití.
Al llegar Bryan se encontró con esa “nueva generación”, impulsada desde hacía cinco años por los dirigentes, y su primera decisión fue mandar al canasto ese mal llamado proceso, aplaudido y sostenido por la emocional prensa y aceptado por los aficionados.

Ruiz convocó para el partido frente a Nicaragua a Keylor Navas, con 39 años, Celso Borges,(38), mantuvo a Francisco Calvo (34), y a Juan Pablo Vargas (31). Posteriormente para enfrentar a Haití llamó a Ronald Matarrita (32) y Mayron George con 32 años.
Para entenderlo bien: el mensaje enviado por Bryan fue que el plan de “recambio” fracasó porque había sido una ocurrencia, como muchas que pululan en nuestro emocional futbol dirigencial.
En una selección siempre deben estar los mejores jugadores, o al menos los que el entrenador de turno considere que son los mejores.

¿ La edad? Parece un chiste malo, que nuestros dirigentes pensaran que la experiencia y madurez de un jugador no es un factor decisivo para integrar un seleccionado competitivo.
Un jugador joven, antes de los 25 años, aún no alcanza la madurez para enfrentar el éxito y saber manejar situaciones adversas. Por eso vemos algunos que no tienen constancia, hacen dos o tres buenos partidos, incluso un campeonato, pero el siguiente muestra altibajos y se desploma su rendimiento.
¿Renovación? Es muy importante en cualquier equipo o Selección Nacional, pero debe hacerse de a poco y no abruptamente como se quiso hacer.
Muchos dicen que los jóvenes no tienen oportunidad de mostrarse en la primera división porque no les dan oportunidad. ¿Cómo les van a dar oportunidad si su capacidad y rendimiento no les permite banquear a un jugador de 30 o 32 años?

Costa Rica no es un país estructurado donde llevan registros de rendimiento desde las ligas menores, ni en los campeonatos de LINAFA y UNAFUT. Tampoco pueden constatar el rendimiento de los jugadores desde hace diez años en primera división y mucho menos cuando salen al extranjero.
¿Cómo es posible que jugadores que salieron hacia países como España, Portugal, Inglaterra, Escocia o Italia, los vemos en uno o dos años jugando en Indonesia, Chipre, Rumanía, Letonia o Grecia, algunos en segunda o tercera división y se les siga convocando a la Selección Nacional? Y lo peor: ni siquiera son titulares en sus equipos.
Los responsables del precipicio en que cayó nuestro futbol con este plan de la “Nueva Generación” o renovación, como se le quiera llamar, impulsada por los emocionales dirigentes, periodistas y comentaristas nos llevó al abismo.

Si alguien me preguntara cuál fue el aporte de Bryan con esta Selección, mi respuesta es sencilla: fue el encargado de mandar al carajo el plan de “recambio generacional” en la Selección Nacional.** El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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