Fernando Fernández, Revista Visión CR.
Normalmente asociamos los sueños con fantasías que nuestra mente fabrica mientras dormimos, como creaciones de nuestra imaginación imposibles de dominar y que se quedan en el plano de la inconsciencia y punto.

Pero en los sueños lúcidos de inconsciencia nada.
Uno tiene tan claro que está soñando que hasta puede controlar lo que sucede.
¿Existen los sueños lúcidos?
¿Que si existen los sueños lúcidos? Pues hay estudios que han concluido que más de la mitad de la población mundial tiene o ha tenido alguna vez sueños lúcidos.
Pero seamos más exactos. Aproximadamente el 55% de las personas ha experimentado un sueño lúcido o más a lo largo de su vida, el 23% una vez al mes o más y un 1% una vez a la semana.
Los sueños lúcidos no han sido solo explorados por la ciencia. Desde hace miles de años el ser humano se ha hecho preguntas acerca de este fenómeno de estar consciente mientras se sueña.

Por ejemplo, allá por el 350 a.C. Aristóteles en su tratado “Acerca de los ensueños” ya reflexionaba sobre los sueños lúcidos y si se pueden controlar.
Y los budistas llevan siglos practicando los “yogas del dormir y del soñar” en los que se aprende a tener sueños lúcidos para conseguir equilibrio mental.
Por otra parte, hay infinidad de películas sobre sueños lúcidos y seguro que has visto alguna, como, por ejemplo, “Origen” −Inception, 2010− de Christopher Nolan (que por cierto, y no nos sorprende, se ha declarado soñador lúcido).
Y una producció n realmente impactante sobre el tema es, sin duda, “Despertando a la vida” −Walking Life, 2001− que cuenta la historia de un hombre en estado de sueño lúcido constante.
¿Qué son los sueños lúcidos?
Un sueño lúcido es aquel en el que la persona es consciente del hecho de que está soñando mientras está en ello e incluso puede influir conscientemente en el contenido del sueño.

Para comprender el origen de los sueños lúcidos tenemos que hacer un repaso obligatorio sobre sus cimientos: las fases del sueño y qué sucede en cada una de ellas.
Veamos:
Cada noche todos pasamos por dos ciclos del sueño: el no REM (Non Rapid Eye Movement) y el REM (Rapid Eye Movement).
El primero de ellos es cuando conciliamos el sueño y pasamos a dormir profundamente. Tanto, que no soñamos en absoluto.
Sin embargo, para soñar tenemos que pasar a la fase REM. Y en esta fase, según los expertos en sueños, suceden:
- movimientos oculares rápidos
- músculos sin tono
- mente muy activa
- y ondas cerebrales muy parecidas a las del estado de vigilia

Y así como la parálisis del sueño suele llegar en compañía de la ansiedad y el agotamiento durante el día, los sueños lúcidos se asocian con una mejor calidad de vida cuando estamos despiertos.
Esta es precisamente una de las propiedades que hace que se hayan desarrollado técnicas para inducir sueños lúcidos.
Pero el bienestar general no es el único beneficio que traen consigo. A este fenómeno se pueden asociar fenómenos como:
- Despertar con sensación de euforia y de haber logrado algo durante el sueño
- Aumentar la confianza en uno mismo
- Ayudar a superar el estrés postraumático
- Crece la capacidad de concentración y la precisión
- Reforzar la memoria
- Estimular la creatividad
- Ayudar a combatir el estrés y la ansiedad
- Incrementar la capacidad de reflexión, indudable signo de inteligencia
Pero, ¿cómo tener sueños lúcidos?
Desde que se comenzaron a investigar los sueños lúcidos, se ha demostrado que es posible aprender a tenerlos y aumentar la frecuencia de los mismos a través de diferentes métodos. Y todos somos capaces de inducirlos. Pero, ¿cómo?

Pues existen varias técnicas que han sido experimentadas en el terreno de la neurociencia, la medicina y la psicología que estimulan para tener sueños lúcidos.
Las 4 técnicas científicas para inducir sueños lúcidos
- Test de realidad
El llamado “test de realidad” es una técnica del psicólogo alemán Paul Tholey, quien es popular por el desarrollo de sus instrucciones de 10 pasos para tener un sueño lúcido.
Este método se basa en ir poniendo pruebas a la consciencia durante las horas de vigilia para que se fije en si estás soñando o no.
¿Pruebas como cuáles? No hay que hacer nada complejo: puede ser algo tan sencillo como contarse los dedos de la mano o mirar en el reloj para saber qué hora es. Incluso bastaría con preguntarse varias veces al día si está uno despierto o está soñando.

Según Tholey, “si un sujeto desarrolla mientras está despierto una actitud crítico-reflexiva hacia su estado de conciencia preguntándose si está soñando o no, entonces esta actitud puede trasladarse al estado de sueño”.
Es decir, cuanto más conscientes somos de estar despiertos, más conscientes somos de estar dormidos.
- Aplicación de estímulos externos
Otra técnica para provocar sueños lúcidos es la llamada estimulación lumínica externa que, como su nombre lo indica, consiste en aplicar una señal luminosa en el momento en el que se entra en la fase REM para avisar de qué se está soñando.
Y siguiendo con la estimulación externa, la Universidad de Fránkfurt ha experimentado con la aplicación de corrientes eléctricas en el lóbulo frontal durante 30 segundos. Y, ojo, que parece que las oscilaciones entre 25 y 40 Hz han dado sus frutos.

Aunque esta técnica no está al alcance de cualquiera, es muy interesante porque, si se sigue desarrollando, podría ayudar a personas con estrés postraumático.
Estas personas tienen con frecuencia sueños terribles en los que reviven la experiencia que les causó el estrés, haciéndose muy difícil su recuperación emocional. Si pueden soñar con lucidez, pueden influir en el final de esa vivencia y reducir el impacto que les causó.
- Técnica MILD para controlar los sueños
Y para acabar con las técnicas para sueños lúcidos, hablaremos sobre la llamada MILD (Mnemonic Induced Lucid Dream o Inducción Mnemónica de Sueños Lúcidos), desarrollada por el estadounidense Stephen LaBerge y que es una especie de invocación del futuro.
Se basa en la memoria prospectiva, que no es más que la habilidad de recordar determinadas acciones que se desean hacer en el futuro mediante la visualización. Es decir, se visualiza uno mismo haciendo ciertas cosas en el futuro y luego trata de recordarlo.

Por ejemplo, decir algo como “la próxima vez que esté soñando quiero recordar que estoy soñando”.
Si bien, como decíamos al principio, estas técnicas han obtenido resultados discretos, hay una aproximación mixta muy prometedora según la ciencia.
- Combinación de la técnica MILD con WBTB para inducir sueños lúcidos
Finalmente nos referiremos al protocolo WBTB (Wake Back to Bed) o protocolo de despertar-vuelta a la cama, que es una secuencia en la que la persona se acuesta a dormir y a las seis horas se despierta para usar la técnica MILD de la que hablábamos hace un momento.
Para ponerla en práctica se usa un sueño que ya se haya tenido en la fase REM esa noche (un sueño que recuerde de otro día también valdría) tratando de buscar señales que indiquen que la persona está soñando.

Una vez identificadas estas señales la persona debe visualizarse repitiendo mentalmente: “la próxima vez que esté soñando, quiero recordar que estoy soñando”.
Después de este ejercicio, se vuelve uno a dormir durante dos o tres horas.
Cuando el abordaje MILD + WBTB se realiza en un laboratorio, podemos despertar al sujeto justo en la fase REM, de manera que es mucho más probable que pueda recordar el sueño lúcido que estaba experimentando.
Pero lo que cuenta es que la combinación realmente funciona: unir la técnica MILD con el protocolo despertar-vuelta a la cama (WBTB) aumenta la probabilidad de tener un sueño lúcido.
Y cuando tenemos sueños lúcidos, podemos aprovechar todas las posibilidades que los acompañan: desde experimentar vivencias extraordinarias, hasta ensayar determinadas acciones en los sueños o incluso superar ciertos miedos recurrentes.
Seguimos.