Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
Es muy diferente cuando se escribe sobre la Selección Nacional, Saprissa, Alajuelense o Herediano.

Partamos, según la última encuesta de la UCR de noviembre del 2024, que en la GAM hay un 30% de afición al futbol. En otras palabras: hay casi dos millones de personas, según la población actual del país incluyendo extranjeros, que son aficionados a este deporte.
Si desbaratamos la encuesta de la UCR, de los dos millones de aficionados al futbol, Saprissa tiene 780 mil aficionados, (39%), Alajuelense 600 mil, (30%), y 440 mil (22%), aseguran que están repartidos entre Cartaginés, Herediano, Puntarenas, Liberia y los otros equipos. Al otro 9% no les interesa este deporte.
Al sumar esos números hay, más o menos, un millón ochocientos veinte mil fanáticos del futbol. A 180 mil le interesan otros deportes.
En este punto Pitágoras se confunde un poco, porque según Herediano tienen 800 mil seguidores, (40%), de los dos millones de fanáticos futboleros, según la encuesta de la UCR. ¿Quién dirá la verdad? ¿Lo que dice esta encuesta o la versión de los heredianos?
Si recordamos la canción: “Ninguno pudo con él. Ninguno pudo con él, con el equipo Herediano, ninguno pudo con él”. Actualmente este canto no tiene sentido, ni rima, ni final claro, después de tres años de quedar los florenses eliminados del futbol internacional centroamericano. ( Quedó fuera en 2023, 2024 y 2025).
¿Es esto normal? Obviamente es incorrecto concluir, como muchos han dicho, que Herediano debe ganar un trofeo fuera de las fronteras para no ser recordado como un fraude de equipo. El futbol no funciona con una métrica así de simple. Pero la incertidumbre es clave en la fascinación de los fanáticos heredianos.

La era de Fuerza Herediana trajo energía renovable a este equipo. Cada año se revitaliza y funciona a su estilo.
Echa entrenadores cada dos o tres meses, y contrata los mejores jugadores, incluyendo los prospectos del futuro.
Del mismo modo, la idea de ganar el título, a principios de cada torneo, no es pura palabrería acompañada de discursos. Por eso, cada vez que los eliminan de la competencia internacional, que la ven como un torneo que solo les produce gastos, su eliminación es el inicio que les permite durante cuatro meses prepararse para el campeonato local.
La pregunta emerge como un borbollón de agua en una montaña: ¿Es convincente el derroche económico de este club solo para luchar por un torneo local cada seis meses?
Según el presidente herediano, el quedar su equipo fuera del futbol internacional no le importa al futbol de Costa Rica, ya que por ese fracaso no dejamos de ser los mejores de Centroamérica.

Y, agrega un epitafio escrito en mármol: “No tendremos problemas con ese fracaso en la eliminatoria hacia el mundial”.
Recuerdan a Rosalin Carter, esposa de Jimmy Carter expresidente de USA, cuando vino a Costa Rica en 1978 y dijo: “Me gusta Costa Rica mucho…, siiiii”.
Debo confesar que a mi también me gusta mucho.
*El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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