Redacción y agencias.-
El dirigente ruso ha convertido la memoria de la victoria soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial en uno de los ejes de sus 25 años en el poder y la ha invocado repetidamente para justificar su ofensiva en Ucrania.
Las autoridades rusas suelen conmemorar el desfile del Día de la Victoria con gran pompa. Pero la oleada de ataques ucranianos de largo alcance en las últimas semanas llevó al Kremlin a reforzar las medidas de seguridad y a reducir las celebraciones de este año.
Preguntado después del desfile si la ayuda militar occidental a Ucrania había ido demasiado lejos, Putin respondió que «empezaron a aumentar la confrontación con Rusia, que continúa hasta hoy».

«Creo que (el conflicto) se encamina hacia su final, pero sigue siendo algo muy serio».
«Pasaron meses esperando que Rusia sufriera una derrota aplastante, que su Estado se derrumbara. No ocurrió».
«Y luego se quedaron atascados en ese esquema y ahora no pueden salir de él», dijo Putin, en referencia a los países occidentales.
Putin añadió que estaba dispuesto a reunirse con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un tercer país solo cuando se hubieran acordado todas las condiciones de un posible acuerdo de paz.
«Eso debe ser el punto final, no las propias negociaciones», afirmó.

Tras dos intentos fallidos de tregua esta semana por parte de Rusia y Ucrania, el viernes el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que un alto el fuego de tres días entre ambos bandos entraría en vigor a partir del sábado.
Moscú y Kiev intercambiaron acusaciones de violaciones, pero no se registraron grandes ataques, pese a la continuidad de la actividad de drones y de las víctimas civiles en los dos lados.
«Ojalá sea el principio del fin de una guerra muy larga, mortífera y dura», publicó Trump en su red Truth Social, y añadió que el alto el fuego iría acompañado de un intercambio de prisioneros.
El Kremlin señaló que por ahora no hay planes para prolongar la tregua.
Las partes también acordaron intercambiar mil prisioneros cada una durante la tregua. Pero Putin afirmó el sábado que Rusia aún no había recibido ninguna propuesta de Ucrania sobre el canje.
El desfile fue mucho más reducido que en años anteriores sin exhibición de material militar por primera vez en casi dos décadas y con apenas un puñado de dignatarios extranjeros presentes, en su mayoría dirigentes de aliados cercanos de Rusia.

«La gran gesta de la generación de los vencedores inspira hoy a los soldados que llevan a cabo los objetivos de la operación militar especial», dijo Putin.
«Se enfrentan a una fuerza agresiva armada y respaldada por todo el bloque de la OTAN. Y pese a ello, nuestros héroes avanzan», señaló.
«Estoy firmemente convencido de que nuestra causa es justa», agregó después.