“Cuando bailas puedes disfrutar del lujo de ser tú mismo”
(Paulo Coelho, novelista, dramaturgo y letrista brasileño)
Adriana Núñez, periodista Visión CR
(Foto de portada, la Sonora Santanera con su cantante María Fernanda, quien se unió en 2011 a la agrupación musical)
A lo largo del siglo XIX, los ticos, especialmente los que pertenecían a las clases más adineradas, acudían varias veces al año a los bailes que por diversos acontecimientos, se organizaban en hermosas instalaciones privadas. De acuerdo con datos de la Universidad de Costa Rica, en esa época, el vals era el preferido de los jóvenes aristócratas. La contradanza y el minué también se incluían en dichas actividades.

Ya para las décadas de los años de 1940, 50 y 60, en pleno siglo XX, la población en general acudía a las actividades bailables que se organizaban en salones icónicos tales como el Victory Club, Los Higuerones, Los Maderos y El Palenque de Ojo de Agua, entre otros. Mambo, swing, bolero y otros muchos estilos recorrían con sus notas y pasos diversos escenarios.
Tal fue el furor que sentían las distintas generaciones de ticos por el baile, que los espacios de reunión marcaron su historia, pues en ellos encontraron a sus parejas sentimentales, conocieron a grandes amigos y disfrutaron al máximo la convivencia y la alegría de vivir. Todo ello dio lugar a que en 2020, el escritor e investigador Mario Zaldívar, publicara un libro titulado “Aquellos salones de baile”, obra en la cual, como lo consignó en su momento el Semanario Universidad, el autor “hace un recorrido por 300 salones de Costa Rica y repasa la presencia de grandes orquestas, cantantes y bailarines que hicieron época entre 1930 y finales de la década del ochenta.”
Posteriormente, las modernas discotecas, que en su mayoría en poco tiempo se extinguieron, fueron sustituyendo a los salones, aunque algunos sobrevivieron durante unos años más, sobre todo en los pueblos y zonas rurales del país. Y luego en apariencia, perdieron visibilidad…

No obstante, en este siglo XXI hemos notado el resurgimiento de numerosos espacios, promovidos incluso por los gobiernos e iglesias locales, en los cuales se realizan distintas actividades comunales, donde se incluye como punto medular, un baile.
Y para mediados del mes de agosto, el país vuelve a contar con un magno evento bailable que a continuación les describimos.
Baile de gala “será inolvidable” aseguran promotores
Especialmente para “iluminar” con música la vida de las mamás, de sus familiares y conocidos, el jueves 14 de agosto a partir de las 8 p.m. y con el apoyo de varias organizaciones privadas, el Centro de Convenciones de Costa Rica (CCCR) ubicado sobre la Autopista General Cañas, Barreal de Heredia, ofrecerá un BAILE DE GALA, que estará amenizado por la Sonora Santanera -la original-, en su 70 Aniversario.
En la oportunidad, se contará con la presencia de la Orquesta Filarmónica y con la participación especial -como invitado- del grupo La Solución. Las entradas están ya a la venta en eticket.cr tanto para el baile como para un concierto que la Santanera ofrecerá al día siguiente, viernes 15, en el Auditorio Nacional en San José.

Según los organizadores del evento del jueves 14, los asistentes podrán disfrutar de una jornada llena de “ritmo, historia y magia” pues los músicos transportarán a los asistentes a las épocas doradas “de la cumbia, la salsa y los grandes éxitos de las canciones tropicales” que avivan el ánimo y ponen a la gente a “moverse”. Y por supuesto, también interpretarán piezas más recientes y las que a lo largo de los años, han sido las preferidas del público local.
En un ambiente elegante, pero a la vez “cargado de energía y diversión” quienes acudan a esta cita única en las amplias instalaciones del CCCR, disfrutarán además de la celebración no sólo del Día de las Madres, sino también del aniversario de uno de los grupos musicales “más emblemáticos de América Latina”.
Siete décadas alegrando al público
La Sonora Santanera, agrupación musical que se especializa en el género tropical, es originaria de Ciudad de México y se creó en 1955. Su estilo, influenciado sobre todo por la música cubana y particularmente por el impacto de la Sonora Matancera -que se fundó en 1924 y con la cual cantó «la guarachera de Cuba», Doña Celia Cruz- les permitió incluir desde sus inicios danzón, mambo, bolero, rumba, chachachá, y guaracha, pero también interpretar de forma magistral la cumbia, originaria de la costa Caribe de Colombia, un ritmo que resultó de la fusión de las culturas africana, indígena y española.

La fama de la Santanera -que en 2024 fue declarada “patrimonio cultural vivo de la ciudad de México”- se extendió desde fines de los años 50, sobre todo a partir de la grabación de unas maquetas para la disquera CBS, lo cual les permitió finalmente en abril de 1960, lanzar su disco sencillo más icónico, el tema “La Boa”, compuesto por el cantante y actor yucateco Carlos Lico.
Pese a varias sustituciones de músicos y controversias de “identidad” vividas a lo largo de los años, la agrupación, cuyo concepto principal se debe al trompetista tabasqueño Carlos Colorado Vera (1934-1986) quien registró la marca en 1971, ha sobrevivido a lo largo de siete décadas, durante las cuales, el público les sigue pidiendo éxitos inolvidables tales como “Los aretes de la luna”, “Cobarde y mentirosa”, “Jugueteando a ritmo”, “Ya te conocí”, “Carita de palo”, “Luces de Nueva York”, “Ave de paso” o alguna de las composiciones que Armando Manzanero realizó para ellos.
En fin, si a usted le gusta la música y “tirarse a pista”, esta es la oportunidad, en un ambiente cálido, respetuoso, elegante y sobre todo, saludable. Nada es más liberador que bailar, reír y compartir.