Redacción y Agencias.
El crudo Brent, referencia internacional para los precios del petróleo, se disparó más de un 7% en las primeras operaciones del jueves y rozó los 126 dólares por barril (107,76 euros), su nivel intradía más alto desde 2022, cuando Rusia lanzó la invasión a gran escala de Ucrania.

Los mercados petroleros están bajo una fuerte presión, el barril de Brent llegó a tocar brevemente los 126 dólares el jueves por la mañana ante el probable fracaso de las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, que podría reavivar la acción militar.

El repunte del petróleo es consecuencia directa del bloqueo de las negociaciones sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, de la falta de una vía clara para poner fin a la guerra y de la aparente mayor probabilidad de que se reanuden las operaciones militares de Estados Unidos e Israel.
Trump amenaza de una nueva escalada
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto reunirse hoy jueves con el jefe del Mando Central estadounidense, el almirante Brad Cooper, y recibir información sobre nuevas opciones militares de actuación en Irán, según ‘Axios’, que cita a dos fuentes anónimas.
El encuentro apunta a una posible escalada en Oriente Medio, ya que la reanudación de las operaciones de combate estaría «seriamente en estudio» y los mercados petroleros han reaccionado con rapidez a la noticia.

Un alto el fuego se mantiene desde comienzos de abril, pero los últimos intentos de negociación han fracasado, con ambas partes negándose a verse. Mientras, Estados Unidos e Irán mantienen el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.
El Mando Central estadounidense también habría solicitado el envío de misiles hipersónicos a Oriente Medio, lo que supondría la primera vez que el ejército estadounidense despliega este tipo de armas. El bloqueo persistente de los puertos y la amenaza de una ampliación de los combates han modificado de manera fundamental las expectativas del mercado.

Un panorama cambiante para la OPEP y el suministro mundial
La escalada de precios se produce en un contexto de importantes cambios estructurales en la jerarquía mundial del petróleo. A comienzos de esta semana, Emiratos Árabes Unidos abandonó oficialmente la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y su alianza ampliada (OPEP+), una decisión que el país justificó por la necesidad de priorizar sus propios intereses nacionales.
En condiciones normales de mercado, la salida de un gran productor del cártel podría interpretarse como una señal de un posible aumento de la oferta o de menor estabilidad de los precios. Sin embargo, la magnitud de la guerra de Irán ha relegado la marcha de Emiratos Árabes Unidos a un segundo plano para los operadores.