
En un mundo lleno de criaturas sorprendentes, algunos animales destacan por su tamaño descomunal.
Mientras la ballena azul es la más masiva, hay medusas que la superan en metros lineales. Esa es la clave para responder con propiedad a cuál es el animal más grande del mar.
Hoy conoceremos a los gigantes que aún caminan, nadan o vuelan entre nosotros.
La ballena azul antártica (Balaenoptera musculus Intermedia) es el animal más grande del planeta. Llega a pesar hasta 400,000 libras (180 ton) o el equivalente a unos 33 elefantes y medir unos 98 pies (29 m) de largo.
Su corazón es del tamaño de un automóvil pequeño y durante la temporada principal de alimentación puede consumir alrededor de 7,936 libras (3,600 kg) de krill por día.

Además, es el animal más ruidoso de la Tierra, incluso más ruidoso que un motor a reacción: sus cantos alcanzan los 188 decibeles mientras que el ruido de un jet llega a los 140 decibeles. El silbido de baja frecuencia que emiten las ballenas puede escucharse a cientos de millas y probablemente es utilizado para atraer a otras ballenas azules.

Se alimentan casi exclusivamente de krill, filtrando enormes cantidades de agua del océano a través de sus barbas (que cuelgan del paladar y funcionan como un tamiz). Algunos de los ejemplares más grandes pueden llegar a consumir hasta 6 toneladas de krill al día.
Las ballenas azules se encuentran en todos los océanos excepto en el Ártico. Actualmente se reconocen cinco subespecies de ballenas azules.
El cachalote es el mayor de los cetáceos dentados, y a la vez, el mayor depredador del planeta. Se encuentran en todos los océanos profundos, desde el ecuador hasta el borde del hielo marino en el Ártico y la Antártida y su tamaño es una de sus cualidades más llamativas.


Se sabe que los cachalotes se sumergen a una profundidad de hasta 1.000 metros en busca de calamares para comer. Estos mamíferos gigantes deben contener la respiración hasta por 90 minutos en tales inmersiones.
Estas ballenas dentadas comen miles de kilos de pescado y calamar, aproximadamente una tonelada por día.
Los cachalotes fueron los pilares del apogeo de la caza de ballenas en los siglos XVIII y XIX. Un cachalote albino mítico fue inmortalizado en Moby Dick de Herman Melville, aunque la némesis de Ahab aparentemente se basó en un animal real llamado Mocha Dick.
El Tiburón Ballena
El tiburón ballena al igual que el tiburón peregrino, se alimenta por filtración. Para comer, la bestia saca sus fauces de tamaño formidable y filtra pasivamente todo lo que encuentra a su paso. Se teoriza que el mecanismo es una técnica llamada «filtración de flujo cruzado», similar a algunos peces óseos y ballenas barbadas.

La cabeza aplanada del tiburón ballena luce un hocico romo sobre su boca con cortas barbillas que sobresalen de sus fosas nasales. Su dorso y costados son de color gris a marrón con manchas blancas entre rayas verticales y horizontales pálidas y su vientre es blanco. Sus dos aletas dorsales están colocadas hacia atrás en su cuerpo, que termina en una gran aleta caudal (o cola) de dos lóbulos.
Al preferir las aguas cálidas, los tiburones ballena pueblan todos los mares tropicales. Se sabe que migran cada primavera a la plataforma continental de la costa oeste central de Australia. El desove de coral del arrecife Ningaloo de la zona proporciona al tiburón ballena un abundante suministro de plancton.

Los elefantes, son animales mamíferos, exclusivamente herbívoros cuya característica principal –además del gran tamaño– es su larga trompa y sus enormes orejas. Se organizan en manadas de unos 20 miembros, miden casi 4 metros los ejemplares más grandes y pueden llegar a pesar más de 6.000 kilos. Suelen vivir alrededor de 70 años y tienen el periodo de gestación más largo de todos los animales: 22 meses. Nada más nacer, las crías ya pesan más de 100 kilos.
Debido a su gran tamaño, tienen también un cerebro muy grande por lo cual son animales muy inteligentes a los que se asocian comportamientos como el duelo por una pérdida, la asociación con otros miembros, el uso de herramientas, la adopción, el juego e incluso el autorreconocimiento.
Las orejas de los elefantes actúan como termostato ayudando a soportar el fuerte calor de las zonas donde habitan y su trompa en realidad no es más que una nariz muy desarrollada que también usan como un brazo largo. Los colmillos los usan para buscar comida y agua y son uno de los motivos por los que esta especie se encuentra amenazada, ya que el hombre los utiliza por el valor del marfil.

Existen dos especies de estos majestuosos animales: el elefante asiático y el elefante africano. Todos los elefantes africanos (machos y hembras), poseen colmillos. Los elefantes asiáticos son más pequeños que los africanos y solo los machos tienen colmillos.
Los elefantes tienen características físicas únicas: una trompa larga, orejas grandes y piernas anchas y gruesas, además cuentan con una personalidad y carisma que los hace fascinantes.
Los elefantes son unos verdaderos ingenieros de los ecosistemas, desempeñan un papel clave en los hábitats donde viven y ayudan a mantener el equilibrio de la biodiversidad en los ecosistemas que comparten con otras especies. Y aunque los elefantes son originarios de África y Asia, tienen un importante significado cultural y simbólico alrededor del mundo.
El Rinoceronte Blanco
El rinoceronte blanco, Ceratotherium simum, es una de las dos especies africanas de rinoceronte, que a su vez tiene dos subespecies: el rinoceronte blanco del norte (República Democrática del Congo y África Central) y el rinoceronte blanco del sur (Sudáfrica).
A diferencia de algunos de sus parientes asiáticos, los rinocerontes africanos tienen dos cuernos. Muchas leyendas atribuyen virtudes eróticas a estas sencillas protuberancias de queratina, sin duda debido al desempeño sexual de los rinocerontes, cuyo coito puede durar una hora entera y repetirse muchas veces al día. El rinoceronte blanco se distingue del rinoceronte negro por su labio ancho y cuadrado.

En África existen dos subespecies de rinoceronte blanco: la sudafricana y la septentrional, esta última prácticamente extinta en estado salvaje. Cada año aumenta el número de rinocerontes blancos víctimas de la caza furtiva. En la década de 1980, el rinoceronte blanco estuvo al borde de la extinción, antes de que Sudáfrica implementara una política para su conservación.
Desde entonces, se han llevado a cabo programas de reintroducción en Botsuana, Kenia, Namibia, Uganda, Suazilandia y Zimbabue. Actualmente, la lucha contra el comercio ilegal de cuernos se intensifica. Numerosas leyendas atribuyen propiedades afrodisíacas y medicinales a estas sencillas protuberancias de queratina.
Aparte de vivir en diferentes partes de África, difieren ligeramente en la forma de sus dientes y cabezas, la apariencia de sus pliegues cutáneos y la cantidad de pelo. En general, los blancos del sur son un poco más grandes y más peludos. Contrario a su nombre, ambas subespecies son grises. «Blanco» puede haber sido tomado de la palabra del afrikáans que significa “ancho”, en referencia a sus bocas, que son anchas y cuadradas para ayudarlos a pastar [Nota del traductor: toda esta relación se establece en el idioma inglés y no en español (“white” y “wide”)].

Casi el 99 por ciento de los rinocerontes blancos vive en las sabanas de Kenia, Namibia y Zimbabue, aunque la gran mayoría se encuentra en Sudáfrica. Pueden vivir hasta 35 años en estado salvaje y 40 en cautiverio.
Los rinocerontes blancos son semisociales y territoriales. Se quedan juntos en manadas en las llanuras y marcan su territorio con depósitos de excremento estratégicamente colocados. Los machos defienden su territorio vigorosamente con sus cuernos y tamaños gigantes. Los machos tienden a ser más solitarios que las hembras y viven en un rango de, aproximadamente, 2,5 kilómetros cuadrados de terreno, mientras que las hembras lo hacen en un área casi siete veces más grande.
Los rinocerontes blancos adoran el barro. Se revolcarán en él, se cubrirán con él y cubrirán a sus cachorros con él. El barro húmedo los refresca y protege su piel del sol y los insectos.
El cocodrilo de agua salada es el rey de las 27 especies de cocodrilos. ¡Es el reptil más grande y a la vez más incomprendido del planeta! Estos depredadores, perfectamente evolucionados, son un vínculo directo con nuestro pasado prehistórico. Estos increíbles animales han habitado el planeta, sin cambios, durante más de 65 millones de años.

Armados con mandíbulas demoledoras y capaces de contener la respiración durante largos periodos, los cocodrilos de agua salada son formidables depredadores de emboscada. Suelen acechar cerca de la orilla, lanzando ataques repentinos y explosivos contra presas desprevenidas, una estrategia de caza conocida como «caza al acecho». Se alimentan de una amplia variedad de especies, incluyendo cangrejos de fango, tortugas marinas, peces, ganado y otros mamíferos.
Aunque pasan la mayor parte del tiempo en el agua, los cocodrilos de agua salada salen a tierra para tomar el sol y anidar. Las hembras ponen un promedio de 50 a 60 huevos en nidos cuidadosamente construidos. Curiosamente, la temperatura del nido determina el sexo de las crías: las temperaturas moderadas (alrededor de 31-33 °C) suelen dar lugar a machos, mientras que las temperaturas más altas o más bajas resultan en una mayoría de hembras.
